El joven amenaza con un cuchillo a una agente, que le apunta con su arma

Cristian, el agresor de Carabanchel, atacó a la Policía porque le devolvieron mal el cambio en una tienda

Los vecinos de la calle de Julio Antonio cuentan que el joven sufría problemas mentales, aunque nunca había tenido una crisis similar

MADRIDActualizado:

El miércoles por la mañana, Cristian salió de su piso, donde vivía con su padre, para comprar algo en una tienda de alimentación cercana, situada en la calle de Julio Antonio, en Carabanchel. Según el relato de los vecinos, el joven se enfadó porque el dependiente le dio mal el cambio. Por eso, decidió volver a su casa. Cogió un cuchillo y, sin mediar palabra, se dirigió hasta la tienda.

Afortunadamente, el joven, de 23 años, fue interceptado por varios vecinos. Una de ellas llamó a la Policía, ya que temió que la atacara. Los residentes afirman que el chico sufre problemas mentales, aunque nunca había tenido una crisis de características similares. «Él notaba que le iba a dar un brote y nos avisaba. Incluso varias veces llamó él mismo a la Policía. Si no se tomaba la medicación se ponía agresivo con la persona que tuviera delante», relatan conmocionados tras la situación vivida.

Eran las 11.30 horas. Hasta la zona se desplazó un coche patrulla de la Policía Nacional. Los agentes se bajaron y decidieron realizar a pie el camino hasta el número 24 de la calle. Cristian se escondió al escuchar las sirenas. Cuando se acercaron a la vivienda, los policías fueron sorprendidos por el joven, muy alterado, que, blandiendo un cuchillo se abalanzó sobre una agente que ese día se estrenaba en el Cuerpo: era su primer día de prácticas y solo llevaba media hora con el uniforme puesto. Intentó asestarle una puñalada, aunque solo consiguió rozarle el chaleco de protección.

Los vecinos desde sus balcones inmortalizaron el momento del ataque. « Madre, ¿está loco o qué?» «¿Qué hace, qué hace?» «¡Ay, dale, dale!», gritaron. Otro coche patrulla llegó en ese momento y se interpuso entre el chico y la agente. Cristian quedó acorralado, aunque lejos de deponer su actitud, introdujo la cabeza por la ventanilla e intentó agredir al conductor de manera reiterada.

Ante su agresividad, el asunto acabó cuando uno de los policías que llegó de refuerzo le disparó en la cadera para que no consumara la agresión. Se encuentra ingresado en el Hospital Gregorio Marañón, bajo custodia policial ya que está detenido y su vida no corre peligro.