Atropellan a un policía fuera de servicio que intervino en un «robo amoroso»

Eso no impidió que una de las dos ladronas que trataban de quitar el reloj a un anciano fuera detenida por el agente

MadridActualizado:

Un policía nacional que estaba fuera de servicio sufrió un intento de atropello el pasado domingo tras intervenir en un robo mediante la técnica del «abrazo amoroso» en la zona de Retiro. El agente logró zafarse del vehículo, que trató de llevárselo por delante por apresar a las autoras de la sustracción. El suceso se resolvió sin heridos y con un arresto.

Los hechos se produjeron a las 12.30 horas junto al Supercor que se ubica en la calle de Amadeo Nervo, 8, en el distrito de Retiro, junto al parque. Dos mujeres de nacionalidad rumana fijaron su objetivo, un septuagenario que paseaba por la zona y que llevaba un reloj que consideraron que poseía tener cierto valor.

Una de las mujeres se acercó a la víctima de forma cariñosa y trató de robarle el accesorio mediante la técnica del abrazo, pero el hombre se dio cuenta y se revolvió, así que la otra, que esperaba alrededor del anciano, maniobró rápidamente para arrancárselo con violencia y salir corriendo rápidamente las dos.

Un compinche

El policía, que estaba fuera de servicio, se percató de la escena y logró retener a una de ellas en mitad de la carretera. El conductor de un Renault Megane negro, compinchado con las ladronas, aceleró para arrollar al funcionario. La carrera del coche permitió a la apresada huir, pero el agente corrió tras la otra, de 22 años, y la arrestó.

Ni al policía ni a los testigos les dio tiempo a ver la placa del automóvil ni las características del piloto. En el supermercado, algunos trabajadores comentan que los robos en la zona «están a la orden del día»: «Pero no es algo que ocurra sólo aquí, sino en todo Madrid».

El «método del abrazo» es uno de los procedimientos habituales de los cacos para robar a personas mayores. Consiste en que una persona simula ser conocido de su víctima y se acerca a saludarle cariñosamente, aprovechando su desconcierto para quitarle los efectos personales.