El detenido amenaza con el cuchillo a la policía, que le apunta con su pistola - ABC

Ataque a la Policía en Carabanchel: «Madre, ¿está loco o qué?»

Un joven se abalanza sobre una agente con un cuchillo y trata de agredir a otro compañero. Fue el estreno de la mujer: está en prácticas

MADRIDActualizado:

Un joven de 23 años, con varios antecedentes, resultó ayer herido de bala por el arma reglamentaria de un Policía que trató de evitar que apuñalara a varios compañeros en el distrito de Carabanchel. El disparo le afectó a la cadera y fue trasladado por el Samur hasta el Gregorio Marañón, donde ingresó con pronóstico grave y custodiado, al estar detenido. Así lo indicaron fuentes de la Jefatura Superior y del Samur.

El trepidante suceso comenzó con la llamada de una mujer a la sala del 091, a las 11.30 horas. Alertaba de que había reñido con un vecino que iba armado con un cuchillo y que temía que la atacara. Hasta el lugar, el número 24 de la calle de Julio Antonio, se desplazó una patrulla. Cuando se acercaban hasta la vivienda, a pie, fueron sorprendidos por un joven muy alterado, quien, blandiendo un cuchillo se abalanzó sobre uno de los agentes, una mujer policía, que se estrenaba en el Cuerpo: estaba en prácticas y apenas llevaba media hora de servicio.

El sospechoso, español de 23 años, fue alcanzado en la cadera y está grave. Le constan varias detenciones«Podía haber matado a la chica. ¡Qué fuerte!. Ha sido horrible», decían los testigos, atónitos

Los vecinos desde sus balcones comenzaron a gritar, nerviosos: «Madre, ¿está loco o qué?» «¿Qué hace, qué hace?» «¡Ay, dale, dale!», exclamaban. Fue cuando el sospechoso y la funcionaria se quedaron en mitad de la calzada, frente a frente, mientras el primero blandía el cuchillo y trataba de desarmar a la agente que le apuntaba. Otro patrulla que llegó a toda prisa se interpuso entre ambos, separándoles.

Sin embargo, el atacante, lejos de deponer su actitud, agachó la cabeza y por la ventanilla intentó agredir al conductor de manera reiterada. Ante su agresividad, el asunto acabó cuando uno de los policías que llegó de refuerzo le disparó en una zona no vital para evitar que consumara la agresión. El atacante, que estaba medio agachado, fue alcanzado por la bala en la cadera. Su vida no corre peligro. Al parecer,sufre problema mentales.

La consternación y el miedo se desataron tras las escenas de tensión vividas entre los testigos de los hechos. «Podía haber matado a la chica. ¡Qué fuerte!.. Ha sido horrible», se desahogaban. «Ella ha estado muy bien», comentaban. No paraban de comentar las vertigionosas escenas que habían contemplado como si de una película se tratara.

«¿Encerrona?»

Algunas fuentes indicaron que fue el sospechoso el que llamó al 091 y que se escondió para esperar a la Policía. De confirmarse este extremo sería una encerrona.

La agente, que vivió un estreno de fuego, tranquilizaba a sus compañeros. «Estoy bien, no os preocupéis, chicos. Se nos ha venido encima y de repente le teníamos dentro del coche. No nos ha dado tiempo a aparcar. Ni le hemos visto», explicaba. «Ni desánimo ni nada. Es lo que hay, hay que tener mil ojos. A mí es lo que me ha salvado; y en el coche he tenido muchos reflejos. Tened cuidado cuando salgáis», recomendaba.