La edil socialista, Mar Barcón, en una fotogrrafía de archivo
La edil socialista, Mar Barcón, en una fotogrrafía de archivo - M. MUÑIZ
PRESUPUESTOS DE LA CORUÑA

PSOE y Ferreiro acercan posturas tras levantar el veto a Mar Barcón

La gestora socialista está dispuesta a volver a negociar hoy mismo si la Marea «mueve ficha»

SantiagoActualizado:

Una última oportunidad. Si a principios de esta semana la posibilidad de llegar a un entendimiento entre PSOE y Marea Atlántica para sacar adelante los presupuestos de La Coruña parecía más encallada que nunca, ayer el presidente de la gestora local coruñesa, Florencio Cardador, se mostró dispuesto a retomar hoy mismo las negociaciones si los de Xulio Ferreiro «descuelgan el teléfono» y proponen reanudar las conversaciones en el mismo punto en el que quedaron en la madrugada del miércoles de la semana pasada, cuando el acuerdo entre ambas formaciones saltó por los aires. Un acercamiento de posturas que rebaja el clima de acusaciones cruzadas vivido durante los últimos días y que llega horas después de que la Marea coruñesa decidiese levantar el veto impuesto a la edil socialista Mar Barcón.

La asamblea de la Marea Atlántica envió ayer un comunicado en el que abría la puerta a reanudar las conversaciones con el PSOE sin poner ningún tipo de impedimento a la presencia de la concejala de la ciudad herculina en los acuerdos. A cambio exigían que los socialistas realizasen un «compromiso de lealtad» público hacia el gobierno local por entender que los ediles del grupo municipal socialista no fueron «dignos de confianza» en el último año y medio, «faltando a menudo a los compromisos adquiridos verbalmente». Una disculpa pública que ayer demandó también el propio Ferreiro, que consideró necesario promover una relación basada en la «confianza y la lealtad».

Horas después, tras la reunión de la agrupación local del PSOE, Cardador se mostró partidario de retomar las negociaciones si el equipo de gobierno toma la iniciativa y «mueve ficha», un hecho que el socialista cree que podría darse esta misma mañana. Pese a ello, en declaraciones a ABC, el presidente de la dirección provisional coruñesa descartó que vayan a pedir disculpas por su actuación en todo este proceso. Florencio Cardador entiende que «no hemos ofendido a nadie» y que la formación de Xulio Ferreiro «no tiene por qué dudar de nuestra palabra». El socialista celebró además que las bases de la Marea Atlántica levantasen el veto a Barcón y reveló que la edil coruñesa ya le confesó a él mismo y al regidor de La Coruña que su idea es retirarse de la política y volver a su actividad profesional «en un período corto» de apenas unos meses. En cuanto a las negociaciones para la aprobación de los presupuestos, Cardador insiste en la necesidad de que se retomen los consensos que Marea Atlántica y PSOE habían alcanzado antes de la ruptura del acuerdo la semana pasada. Las dos formaciones pactaron que los socialistas seguirían sin entrar en el gobierno local pero pasarían a gestionar de forma directa cuatro proyectos. A la espera de saber si será posible cerrar un acuerdo entre las dos fuerzas políticas, el alcalde coruñés mantiene sobre la mesa la convocatoria de una cuestión de confianza para el próximo sábado.

Gestora local

La conflictiva negociación de los presupuestos en la ciudad herculina no es el único tema que preocupa en el seno de la agrupación socialista de La Coruña. Ayer presentaban su dimisión dos miembros de la gestora local por entender que la dirección provisional es «continuista» con respecto al trabajo desarrollado en los últimos años por la ejecutiva de Mar Barcón y por creer que está excesivamente condicionada por la dirección federal del partido. Como presidente de la gestora, Cardador le restó importancia a esta decisión, que viene a respaldar las críticas que ya realizó la semana pasada el secretario provincial de los socialistas coruñeses, Julio Sacristán.

Una polémica que llega después de que esta misma semana Ferraz acordase apartar de la dirección provisional del partido en La Coruña a uno de sus miembros por no estar al día en el pago de cuotas como militante. Esta decisión del partido en Madrid se produjo tan solo un día después de la constitución de la gestora local.