La juez Pilar de Lara, en una imagen de archivo
La juez Pilar de Lara, en una imagen de archivo - EFE
EN LUGO

La juez deja en libertad al hombre que mantuvo relaciones con una niña de 14 años embarazada

La menor habría abortado, lo que dificultaría determinar la paternidad del embrión. Sobre el adulto se imponen varias medidas cautelares

SANTIAGOActualizado:

En libertad pero con cargos. Esta es la decisión que ha adoptado la titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Lugo, Pilar de Lara, respecto del hombre de 28 años al que investiga por un supuesto delito de abusos sexuales con una menor de 14 años, a la que dejó embarazada. La decisión de la juez se produce después que la niña declarase y ratificara esta semana que las relaciones fueron consentidas y ante el hecho de que la menor y su madre ya no residen en Lugo y se encuentran en Baleares.

La orden de libertad, dictada el miércoles y que se hizo efectiva en el mediodía del jueves —según indicó a Ep el abogado del joven, Francisco Torrijos— trae aparejadas una serie de medidas cautelares, tales como la prohibición de acercamiento o comunicación con la joven así como la retirada del pasaporte y la obligación de firmar en el juzgado todas las semanas. «Está contento y tranquilo en su casa», resumió el letrado de la defensa.

El hombre sigue insistiendo en que «no hubo coito» y ha admitido en sede judicial que simplemente «tonteó» con la menor. «Que estuvieron unos días tonteando, pero que en ningún caso mantuvo relaciones sexuales completas», ha comentado Torrijos.

Fue a mediados de enero cuando ingresó en prisión, después de que la joven acudiera con su madre a un centro de salud de la ciudad de Lugo al encontrarse mal y se descubriese el embarazo. La relación supuestamente tuvo lugar un mes antes, a finales de diciembre del pasado año.

La menor ha abortado

El caso ha vivido otro giro que complica su resolución judicial. Según publica este viernes el diario El Progreso, la menor se habría sometido legalmente a una interrupción de su embarazo, por lo que cualquier prueba destinada a determinar la paternidad del embrión queda por tanto desestimada.

A pesar de ello, la juez De Lara mantiene viva la investigación, por entender que el hecho de que hubiera relaciones completas entre un adulto de 28 años y una menor de 14, incluso siendo consentidas, podrían constituir un delito de abusos sexuales, sobre todo si se prueba que existió penetración, lo que podría hacer variar la pena de los dos años hasta los doce de prisión. Es lo que sostiene la niña, y que el acusado niega.