Detalle de la hoja de retenciones que recibió la menor
Detalle de la hoja de retenciones que recibió la menor - CEDIDA
GALICIA

Hacienda retiene a una niña 140 euros de un premio académico

La cuantía total era de 750 euros. La familia de la menor asegura que es un mal ejemplo para los buenos estudiantes

SantiagoActualizado:

El día a día de Inés no es el de una chica de su edad. Con solo 16 años, esta coruñesa se están encargando de asentar los pilares de su futuro a base de esfuerzo y mucha dedicación. La misma que le valió el premio a los mejores estudiantes de la ESO que entrega la consellería de Educación de la Xunta, con una cuantía de 750 euros. Para ingresarle el dinero, según el padre de Inés explicó en una charla con ABC, obligaron a la familia «a abrir una cuenta corriente» a nombre de la menor. Pero a la hora del pago, la cantidad final se vio reducida en un 19 por ciento. «Hacienda hizo una retención de unos 142 euros y yo reclamé porque no me parecía justo», explica Antonio Carrión. Sin embargo, la respuesta del funcionario fue tajante. Es la retención que le corresponde a un premio de estas características.

«No es una cuestión de dinero, sino de estética» reconoce el padre de la joven, que hizo público el caso como una situación de injusticia. «No me parece que se le esté dando un buen ejemplo a estos jóvenes» manifiesta el progenitor, que ahora lucha en nombre de su hija para que, al menos, «a la persona que gane el premio el año que viene no le hagan la misma retención en el ingreso». Aunque sobre la decisión de Hacienda no cabe más recurso, esta familia coruñesa ahonda en que este tipo de reconocimientos académicos no deberían tener una merma así, porque «la imagen que se traslada a la juventud no es buena».

Una niña «diez»

«El tema no es grave, porque hablamos de poco dinero. Tampoco pensamos que fuera a tener esta repercusión. Creímos que se quedaría en la prensa local» explica Antonio Carrión ante la relevancia que ha cobrado su denuncia. Sin embargo, el padre de Inés aprovecha la oportunidad para cumplir con el deseo de su hija. «Yo he hablado con ella y me ha dicho, con su mentalidad de 16 años, que si no hacemos nada el año que viene volverá a pasar lo mismo». Mientras lucha por los derechos de los que vienen, Inés asiste a clase en el instituto Rosalía de Castro, el centro elegido por ella para cursar el bachillerato internacional, pese a que esta elección la obligue a desplazarse todos los días desde La Coruña a Santiago.

«Ella no tiene un minuto libre, trabaja los diete días de la semana», manifiesta su padre a la hora de hablar de la madurez de Inés, que además de sus estudios de Bachillerato (que supera con dieces) afronta cuarto curso de piano en el Conservatorio y participa de un coro. Consciente a su corta edad de la importancia del sacrificio y la lucha, Inés suma ahora un reto más. El de blindar unos galardones académicos que son fruto del esfuerzo y que, bajo su punto de vista, deberían abonarse íntegramente a quienes se han hecho merecedores de ellos.