Julio Fernández Gayoso esta mañana en el Congreso de los Diputados
Julio Fernández Gayoso esta mañana en el Congreso de los Diputados - EFE

Gayoso se exculpa del rescate de las cajas: «Yo no estaba»

El expresidente de Caixanova reitera que la fusión con Caixa Galicia «era la peor de todas las opciones posibles»

SantiagoActualizado:

Siete años después de la desaparición de las cajas de ahorro gallegas, el expresidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, ha comparecido esta mañana en la comisión del Congreso de los Diputados que investiga el origen de la crisis y el rescate financiero. A sus 86 años y tras salir de prisión por autorizar indemnizaciones millonarias a exdirectivos de la entidad antes de su quiebra, Gayoso ha pedido perdón por los errores que pudo haber cometido. Pero durante su intervención alabó la gestión realizada al frente de Caixanova y se exculpó del rescate de 9.000 millones de euros que tuvo que poner el Estado tras la fusión con Caixa Galicia. «Yo no estaba», ha dicho Gayoso, cuando el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) inyectó fondos para capitalizar Novagalicia Banco.

El expresidente de Caixanova ha recordado que en sus últimos cuatro años de vida la entidad había ganado «cien mil millones de pesetas» y ha explicado que la necesidad de inyectar dinero público tras la fusión llegó porque los gobiernos, primero del PSOE y luego del PP, incrementaron el capital mínimo que se le exigía a los bancos. Gayoso ha comenzado su intervención reiterando que la fusión de las dos cajas gallegas «era la peor de todas las opciones posibles». Tras más de cien años compitiendo por el mismo territorio, ha argumentado, la operación fue traumática porque obligaba a mandar «para casa» a miles de trabajadores y a cerrar cientos de oficinas. Además suponía una caída de los depósitos, «nadie quiere tener todos sus ahorros en una misma entidad», ha justificado, y del crédito a las empresas. La buena opción, ha explicado, sería la fusión con cajas de otros territorios, pero esto, ha recordado, «no estaba permitido en Galicia». Según el expresidente de Caixanova, el Banco de España pensaba «exactamente lo mismo».

Gayoso ha negado también que la caja del sur de Galicia hubiese maquillado sus cuentas antes de la fusión y ha destacado la, en su opinión, buena salud financiera de la caja antes de la fusión con Caixa Galicia y su aportación a la economía gallega a lo largo de su historia. Para el expresidente de Caixanova el ladrillo tampoco explica la necesidad de rescate. El peso de la financiación inmobiliaria, del 21% en 2010, no era «exagerada» porque la entidad era «líder financiando empresas y no quedaba tanto dinero para proyectos inmobiliarios», ha aseverado. Gayoso, que ha rechazado que hubiese injerencias políticas en la gestión de la caja, también ha considerado una «cifra modesta» el volumen de participaciones preferentes. «Eran algo más de 300 millones sobre un balance de 30.000, un 1%, el uso de la caja de las preferentes fue limitadísimo», ha aseverado. Tras considerar un error su venta, ha reiterado que se cometió «de buena fe» dado que cientos de empleados y sus familias las compraron.

Como autocrítica a su gestión, el expresidente de Caixanova se ha reprochado no haber sabido ver a tiempo el «tsunami» financiero que asestó la economía mundial a partir de 2008 y el no haber tomado «medidas duras» como la supresión de oficinas, el endurecimiento de la política de concesión de créditos o la disminución de la obra social de la caja.