Estos quirófanos ponen al servicio de los profesionales varios dispositivos de radiodiagnóstico e imagen
Estos quirófanos ponen al servicio de los profesionales varios dispositivos de radiodiagnóstico e imagen - EFE

Galicia incorpora en Vigo y La Coruña la última tecnología en quirófanos

La Xunta iniciará un proyecto de mejora en la gestión de las donaciones

SantiagoActualizado:

Otro paso más en la modernización de la sanidad pública de Galicia. La Xunta aprobó ayer la inversión de 2,3 millones de euros para la adquisición de dos quirófanos híbridos que incorporan los últimos adelantos tecnológicos para aquellas cirugías que «comprometen la vida del paciente», detalló Alberto Núñez Feijóo. Sendos equipos se instalarán en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, donde se practicarán operaciones de cirugía cardiaca y vascular, y en el Complexo Hospitalario Universitario de La Coruña (CHUAC). En el centro herculino, a mayores, podrán acometerse intervenciones de neurocirugía.

Considerados por la administración autonómica como «los mejores que existen», estos quirófanos ponen al servicio de los profesionales varios dispositivos de radiodiagnóstico e imagen capaces de ofrecer información en el mismo momento en el que se practica la operación. Son funciones a sumar a otras, como la posibilidad de practicar procedimientos intravasculares. Robotizados, brazos articulados, pantallas panorámicas y mesa quirúrgica funcionarán ahora de manera coordinada para mejorar la rapidez de las intervenciones.

Los sanitarios tendrán a su disposición un equipo para realizar resonancias y TAC o operaciones cardiacas «mínimamente invasivas». «Esto supone un enorme beneficio para las complicaciones vasculares. Mayor beneficio para el paciente, y por supuesto, mayor seguridad para el sanitario», concluyó el presidente autonómico. Se prevé que en el mes de julio ambas instalaciones estén operativas, después de pasar un periodo común de prueba.

Gestión de donaciones

La Xunta iniciará un proyecto de mejora en la gestión de las donaciones. Es el Proyecto Blood, que contará con un presupuesto de 380.000 euros durante dos años. La iniciativa pretende eliminar las dificultades actuales en la conservación de las donaciones y hacer más fluida la comunicación entre los actores de la sanidad involucrados. A partir de ahora, por ejemplo, los profesionales podrán requerir mediante formato electrónico una transfusión para uno de sus pacientes.

Un código de barras único, reflejado en la bolsa de la sangre y una pulsera para el paciente, permitirá controlar la trazabilidad de la donación para incrementar al máximo la seguridad desde que comienza hasta que finaliza el proceso.