Juan Soto - El garabato del torreón

Galicia, filón político

Galicia no se cansa de dar nombres ilustres a la política española. Y en eso sigue a la hora presente

Juan Soto
Actualizado:

Montero Ríos, Canalejas, Dato, Casares Quiroga, Portela Valladares, Mariano Rajoy... Galicia no se cansa de dar nombres ilustres a la política española. Y en eso sigue a la hora presente. Para demostrarlo, baste la contribución gallega a la piltrafa podemita y sus colgajos. Tres nombres destacan en el aporte: Carolina, la del laxante, que es de Compostela, como Alfredo Brañas; y los dos Julios, el uno de nación ourensana, como don Eduardo Chao, y el otro de nación coruñesa, como los antedichos Dato y Casares.

Al volátil Rodríguez, tantas veces revolcado cuantas parachutado en candidatura, le conocen en filas por el alias de Julito Cagón, cosa extraña pues el semblante del buen hombre más apunta a estreñido que a descompuesto. A ver entonces a qué viene lo de Julito Cagón, que ni lo sé ni lo imagino.

El otro Julio es, vaya por Dios, alcalde de La Coruña, ciudad que hay quien la pondera como la más placentera entre todas las de España, y el propio Graham Greene lo dejó por escrito. Con fama y méritos de tanto realce, no es fácil llevar el bastón de borlas, dicho sea en auxilio y disculpa de quien proceda. Yo no supe, hasta el otro día, que este Julio luciese alias municipal entre funcionarios, corporativos y contribuyentes. Le dicen Julito Nepote, no porque venga a ser descendiente del emperador romano sino por su poca afición a la meritocracia.

Ahora, anteayer como quien dice, el Ayuntamiento coruñés, o sea, el equipo juliano, acaba de adjudicar tres contratos municipales a otros tantos tingladitos de En Marea, la plataforma que aupó al alcalde al grado que desempeña. El procedimiento de asignación ha sido, obviamente, el de expediente digital, que no será el más aseado pero sí el más diligente. Hay quien ha advertido en el trámite adjudicatario una cierta (o bastante) desfachatez. O impudicia. O cosa peor todavía. Yo no veo sino conducta ejemplar y digna de elogio. Porque, vamos a ver, si no ayudamos a los amigos, ¿a quién vamos a ayudar? ¿A quién mejor que a la familia le daremos dos duros a ganar?

Volvamos al principio. La del laxante y los dos Julitos: Podemos triunfa en Galicia.

Juan SotoJuan Soto