Parque eólico en Carnota (La Coruña)
Parque eólico en Carnota (La Coruña) - EFE

Galicia aspira en 2020 a que el 45% de la energía consumida sea renovable

Las directrices energéticas de la Xunta prevén movilizar 3.000 millones y crear 12.000 empleos

SantiagoActualizado:

Galicia ya conoce las directrices energéticas que guiarán sus pasos hasta el final de la década. Será una estrategia basada en cuatro pilares: mayor protagonismo para las energías renovables —hasta un 45% en 2020—, más ahorro en el consumo, y también un incremento tanto de la inversión como de la generación de empleos en el sector. Todos ellos sustentan el documento aprobado ayer en el Consello, y que aspira a incentivar la eficiencia doméstica, la competitividad de las empresas autóctonas, y consagrar la ventaja de la Comunidad en la lucha contra el cambio climático.

O dicho en palabras del presidente de la Xunta, es una «excelente oportunidad» para que los gallegos sean en el plazo de tres años «cada vez más autosuficientes» en materia energética. Según los detalles expuestos por Alberto Núñez Feijóo, la previsión es que la hoja de ruta facilite la movilización de más de 3.000 millones de euros —el 90% de capital privado— y se abra una ventana de oportunidad para crear hasta 12.000 puestos de trabajo.

Por parte de la administración autonómica, lo que se persigue es dar un fuerte impulso a la economía «verde», reducir la dependencia de terceros, incrementar la calidad del suministro o mejorar la información que recibe el consumidor. Insistir, en definitiva, en la senda abierta desde el año 2009, cuando el Gobierno de Feijóo logró un incremento de la potencia renovable instalada de 780 megavatios —244 de biomasa— y recaudó un total de 183 millones por el canon eólico, destinado a financiar los proyectos medioambientales de la Xunta y los concellos.

La filosofía de esos «hitos», como los calificó el presidente, persiste. Así, el Ejecutivo autonómico espera que de la estimación de 3.000 millones, al menos 1.300 millones se dediquen al fomento de las fuentes reutilizables. Permitirán instalar una potencia superior a 1.200 megavatios, de los cuales la mayoría los absorberá el sector eólico (700) y la energía hidráulica (264), seguido de la biomasa (50) y la transformación fotovoltaica (15).

Por delante en la UE

El objetivo de las directrices energéticas de la Xunta se sitúa muy encima de los baremos exigibles por la Unión Europea. Mientras la meta de Bruselas para 2020 es alcanzar el 20% de cuota de energías renovables, Galicia ya se encuentra en hoy en día en el 38%, como se encargó de enfatizar Feijóo. El propósito, no obstante, es ir a más y conseguir que dentro de tres años casi la mitad de la energía consumida —el 45%— en la Comunidad lleve el sello de renovable. Además, se espera una reducción del consumo total del 4% y un ahorro medio de 150 millones anuales a través de iniciativas como los planes de eficiencia en la administración o el desarrollo de «ecobarrios», como el proyectado para A Ponte en Orense.

Por otro lado, la Xunta enfocará sus líneas de acción hacia la movilidad urbana, con la instalación de autobuses eléctricos, o el impulso al uso de gas, de modo que la población con acceso a esta fuente pase del 67% al 82%. En esa misma dirección está previsto que comiencen el diseño y la construcción de las infraestructuras para instalar el «hub» de gas licuado en Ferrolterra.