El conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez, tras el Consello de la Xunta
El conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez, tras el Consello de la Xunta - EFE
ORZAMENTOS DE 2018

Casi tres de cada cuatro euros de la Xunta se destinarán a gasto social

Las consellerías de Educación, Política Social y Sanidad acaparan 6.951 de los 9.487 millones de las nuevas cuentas

Facenda prima la inversión per cápita en el interior, con una subida del 6,7% en Lugo y del 9,8% en Orense

SantiagoActualizado:

El Gobierno gallego cree que sus políticas de «crecimiento sano» son un hecho consumado. «Ya lo hemos alcanzado», valoró ayer el conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez. Así que, para la Xunta, lo que corresponde ahora es asentar un modelo de «crecimiento para todos» que se vertebre alrededor del gasto social. Los Orzamentos presentados en el Parlamento caminan en esa dirección:casi tres de cada cuatro euros del gasto no financiero se destinarán a las consellerías de Sanidade, Educación y Política Social. Entre las tres acaparan 6.951 millones de los 9.487 que proyectan las nuevas cuentas de la Comunidad.

La elevada inversión pública en los resortes del sistema de bienestar no son una novedad. Desde hace años la administración gallega viene dedicando la mayor parte de su capital financiero a sostener los servicios públicos. Pero ahora va un pasó más allá. El presupuesto del área sanitaria se eleva un 3,5% (3.860 millones), mientras que Política Social gestionará un 4,3% más de recursos (700 millones). Educación, por su parte, amplía su financiación un 2% (2.391 millones), aunque el dato la coloca entre las consellerías que menos se expanden. Según el responsable de Facenda, esto se explica por los cambios en el gasto de personal y en el traspaso de la gestión de transporte escolar, que pasa ahora a manos de Infraestructuras.

Precisamente el negociado de Ethel Vázquez es el más beneficiado por las cuentas autonómicas. Crece un 11,4% (408 millones)y se acerca a dos de las consellerías prioritarias para el Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo. Una es la de Economía e Industria. Francisco Conde manejará el año próximo, 464 millones, un 3,2% más. La otra es la de Medio Rural. La Xunta plasma en el Orzamento su propósito de activar económica y demográficamente las zonas menos pobladas de Galicia, situando al departamento de Ángeles Vázquez como el cuarto mejor dotado (495 millones), inmediatamente después de las consellerías «sociales».

La Presidencia, por su parte, administrará un 9,1 por ciento más de fondos —en parte por el incremento de las partidas de turismo— y la Vicepresidencia mejorará su margen financiero un 6,8%. La lista de consellerías la cierran Medio Ambiente, con un 3,8 por ciento más; Mar, que crece un 7,4%, y la propia Facenda, que se beneficiará de un volumen total de 56 millones.

La inversión social, por un lado, y la redistribución territorial de los recursos, por otro, son santo y seña en estos presupuestos. Valeriano Martínez detalló en la Cámara el reparto provincial del gasto —un 87% del total— , con un claro sesgo a favor de las provincias del interior. El gasto por habitante en Lugo se ampliará un 6,7% (3.760 euros) y se convertirá, junto con Orense, que crece un 9,8% (3.648 euros), en los territorios donde la Xunta abrirá más la caja. Mientras, en las provincias más habitadas de la Comunidad, La Coruña y Pontevedra, las inversiones serán mayores en términos absolutos: 2.883 y 2.733 millones, respectivamente.

«Procés» y Galicia

Pero, además de ahondar en el reparto, el conselleiro hizo referencia a la zozobra institucional que tiene su epicentro en Cataluña. El «procés» está planteando no solo un desafío flagrante a la legalidad, sino que está poniendo en cuarentena la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y obligando a las administraciones a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento.

Galicia no iba a ser menos. Las últimas estimaciones de Facenda ya contemplan una desaceleración del crecimiento del PIB de dos décimas —del 2,7 al 2,5%—, en línea con los cálculos de Moncloa para el conjunto de España, cuya economía se contraerá a final de año un 0,3% si el independentismo insiste en su deriva ilegal.

Valeriano Martínez confía en que los daños colaterales incidan de una forma «un poco menor» en la Comunidad que en resto del país, pero ayer no dejó de hablar de cómo el secesionismo está teniendo un reflejo «clarísimo» en el plano económico. No obstante la Xunta monitoriza la situación «semana a semana» y no descarta volver a modificar al alza sus estimaciones si el Govern pliega las velas en el corto plazo y se inicia una salida satisfactoria al problema catalán.

El otro polo de incertidumbre política está en el Congreso. Absorto en lo que ocurre en Cataluña, el Ejecutivo de Mariano Rajoy mantiene sus cuentas en compás de espera. La minoría del PP en la Cámara baja enreda un trámite del que depende un aumento del 2% en la retribución de los empleados públicos autonómicos.

Las reacciones políticas

La semana ha sido particularmente intensa en el Parlamento gallego. Con la crisis de los incendios atravesando de lleno la agenda política, la junta de portavoces se reunió ayer para decidir el calendario de tramitación de los Orzamentos. Los plazos, informó posteriormente el grupo popular, serán los habituales. El procedimiento legislativo se iniciará con la ronda de comparecencias a partir del próximo jueves 26 de octubre y terminará el 19 de diciembre con la convocatoria del pleno de aprobación.

Por lo demás, la oposición ya realizó sus primeras valoraciones. En Marea los ve «previsibles, insuficientes e insensibles» con los gallegos que todavía siguen soportando las penurias de la crisis. En palabras del viceportavoz rupturista AntónSánchez, las cuentas «siguen excluyendo» a los parados de larga duración, a los dependientes o a los hogares sin ningún ingreso, al tiempo que la Xunta «promete el oro y el moro» sin que se lleguen a ejecutar totalmente las partidas.

Los socialistas achacan a Feijóo una «falta de ambición» en sus metas. Xoaquín Fernández Leiceaga denunció que el incremento del presupuesto (2,9%) es menor que el crecimiento de la economía gallega (por encima del 3%) y lamentó que con el actual ritmo de creación de empleo «se tardarían seis años» en regresar a los niveles pre-crisis: «Es una oportunidad perdida para avanzar en un contexto que permitiría hacer más de lo que hace la Xunta», reflexionó.

Desde el BNG, Ana Pontón avanzó que será necesario modificar «muchas de las partidas» para responder a las «necesidades» que el «domingo negro» de los incendios dejó en Galicia.