Yesica Penas impartiendo una de las sesiones de formación. En la mesa Angélica Jorge, Andrés, Antón, Fran, Vanessa y Eduardo
Yesica Penas impartiendo una de las sesiones de formación. En la mesa Angélica Jorge, Andrés, Antón, Fran, Vanessa y Eduardo - MIGUEL MUÑIZ

Candidatos a una vida independiente

Doscientas personas con discapacidad intelectual optan a un puesto de ujier en la Cámara gallega. Las plazas públicas se convierten en una puerta a la autonomía

SantiagoActualizado:

A Jacobo Fernández le gusta la hostelería sobre cualquier otro sector. En 2001 finalizó un curso de 1.045 horas de cocina. También se ha formado como jefe de sala y como camarero y ha puesto en práctica lo aprendido en simulaciones de trabajo real. Tiene 43 años y es una de las 215 personas con discapacidad intelectual que este sábado realizaron en el Parlamento gallego el examen de acceso a una plaza interina de ordenanza en la Cámara, la primera de este tipo convocada por el Legislativo gallego. Es un puesto de trabajo temporal, justificado por una excedencia no determinada del ujier titular, pero, explican desde Fademga Plena Inclusión, una oportunidad tangible de autonomía e independencia, con una estabilidad relativa y un salario en el bolsillo. «Llevo desde los 21 años dejando currículos. He entregado montones... También me gustaría poder tener mi propio local. Los políticos tendrían que volcarse más», dice Fernández Barge, explicando de qué manera la experiencia le ha ido empujando a aparcar la hostelería y mirar a las convocatorias de empleo público.

Algo similar le ocurre a Antón Blasco. A sus 29 años sospecha que en el sector audiovisual no habrá un sitio para él. «Soy consciente de que no voy a encontrar trabajo», apunta Blasco, otro de los alumnos que este jueves —a apenas 48 horas del examen— seguía las explicaciones de la formadora Yesica Penas en el local de Fademga en Santiago. Antón finalizó en 2010 un FP superior de Producción Audiovisual y amplió su formación con cursos de diseño gráfico, pero su primera y única oportunidad laboral hasta la fecha ha sido, como para la mayoría de sus compañeros de aula, un puesto temporal de ordenanza en centros especiales de empleo o empresas colaboradoras de Fademga.

«Es mejor ganar tu dinero»

Yesica Penas hace un alto en las explicaciones sobre el funcionamiento de la Cámara, el número de diputados o el tipo de votaciones —«hay preguntas muy difíciles», señala Eduardo Pájaro— y pregunta a los alumnos qué significaría para ellos conseguir el puesto en el Parlamento. «Si me sale sería...». A Fran Carrillo se le acaban las palabras. «Siempre es mejor ganar tu dinero, tener tu sueldo, significa un poco más de libertad», completa al otro lado de la mesa Andrés González Riera. Angélica Gontán pronuncia entonces la palabra «independencia», y el asentimiento es general.

Sin perder de vista el trabajo con la empresa ordinaria, explica Manel Fernández, coordinador del área de Empleo y Formación de Fademga, las convocatorias públicas representan una oportunidad laboral clave para las personas con discapacidad intelectual, especialmente desde que en 2011, en cumplimiento de la Convención de Naciones Unidas sobre derechos de las personas con diversidad funcional, se habilitó una reserva propia para la discapacidad intelectual, ampliando con un 2% específico el 5% por el que hasta entonces competían personas con todo tipo de limitaciones: físicas, sensoriales, intelectuales. Desde entonces, subraya Fernández, 16 personas formadas con Fademga han obtenido plaza en las cuatro convocatorias de ordenanza realizadas por la Administración estatal, y próximamente —la adjudicación debería resolverse en este primer semestre— podrán tomar posesión de sus puestos los seis candidatos mejor puntuados en los exámenes de bedel realizados por la Xunta en 2015 en la que fue su primera convocatoria para este colectivo. Las oportunidades se ampliarán este año con treinta plazas de celadores y veinte más de auxiliares de enfermería programadas por el Sergas.

Aunque en los últimos años está creciendo el número de graduados en ESO, con casos puntuales de titulados superiores en FP, la mayor parte de las personas con discapacidad intelectual abandona las aulas sin titular, en gran medida, explica el responsable de Formación y Empleo de Fademga por la ineficaz adaptación del sistema educativo a las necesidades específicas del colectivo. Las cifras de la federación gallega indican que aproximadamente el 20-25% de los 1.700 usuarios de su servicio de inserción laboral (la entidad es centro colaborador del servicio público de empleo) están ocupados, fundamentalmente en empleos y categorías de baja cualificación.