Guillem Bertomeu - LLETRAFERIT

Suena a chiste

«Ximo Puig ya empieza a cortejar a Ciudadanos de cara a 2019»

Guillem Bertomeu
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Lo del Ayuntamiento de Alicante, “el caso Comercio”, pasa directamente de ser un vodevil a asemejarse a un sainete. Gabriel Echávarri, alcalde socialista, ya ha comentado por activa y por pasiva que él de eso de moverse, y dejar el cargo, como que no. Ximo Puig ya ha admitido en público que se han producido acciones y actitudes “poco correctas” en la ciudad y también que Echávarri no optará a la reelección como Secretario General de los socialistas alicantinos un aviso a navegantes en toda regla. La número dos del partido, Eva Montesinos, suena con fuerza como relevo, pero de momento suenan tambores de guerra internos. Suena a chiste pedir siempre ejemplaridad a los otros y nunca atribuírsela a uno mismo.

Por otra parte no saber si estás investigado también es de chiste. Esto le ha pasado al concejal de Cultura Festiva del Ayuntamiento de Valencia, Pere Fuset.

Fuset lleva desde el inicio de la legislatura una lucha encarnizada con su compañero Giussepe Grezzi en ser el concejal más mediático. Ni 24 horas ha tardado la jueza de instrucción nº 2 de valencia en dejárselo cristalino. Lo que se le atribuye presuntamente a Fuset sería una “mini Gurtel”, que vienen a ser posibles vinculaciones entre el concejal investigado y las empresas contratadas a dedo por fraccionamientos de contrato entre 2016 y 2018, y también con su formación política, Compromís.

Imagen del alcalde de Alicante tomada este lunes
Imagen del alcalde de Alicante tomada este lunes - JUAN CARLOS SOLER

Esta denuncia viene a ser como una buena mascletà interna en el propio concejal, justo en el inicio de la semana fallera.

Por esta sucesión de razones Ximo Puig ya empieza a cortejar a Ciudadanos de cara a 2019. Sabe que Compromís es un socio más que incomodo y Ciudadanos, de momento, está de moda, por lo menos en los barómetros estadísticos. Le daría una imagen más centrada, pero difícilmente le podrían salir los números para gobernar con tranquilidad. Puig sabe que las elecciones se ganan por el centro y los ciudadanos cada vez están más cansados de los “destarifos”. Años de “gobiernos del cambio” han dado más que hablar que otra cosa, y es un pobre bagaje.

Suena a chiste también que Mariano Rajoy haya estado estos días por Valencia, en la cumbre del Partido Popular Europeo, y que no haya sacado tiempo para marcarse algún tanto con una pequeña “agenda valenciana”, bien institucional, bien de partido. Parece que el señor Rajoy está en otra cosa, pero el detalle sonó muy feo y así lo trasladó la prensa autóctona.

Enseguida, y cuando se hace como respuesta para salir del paso es porque la cosa no ha ido muy bien, se justificó que la lideresa de los populares valencianos sí estuvo con Rajoy yendo y viniendo a la estación del AVE. Según Google Maps la distancia entre la estación Joaquín Sorolla y el Hotel Westin es de 3,8 kilómetros y poco más de 10 minutos. Poca conversación habría. Los detalles se deben de cuidar, y más un partido que sufre de un inmovilismo y está sujetos de pies y manos pro Génova, y parece que no se quieren enterar.

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