Imagen de la nueva sección de Listo para Comer de Mercadona - ABC
Economía

Las nuevas exigencias de Mercadona a sus proveedores de carne, huevos y leche

La cadena de supermercados advierte de que no trabajará con las empresas que no cumplan con su «Política de Bienestar Animal»

VALENCIAActualizado:

Mercadona exigirá nuevos requisitos a sus proveedores de productos de origen animal. La empresa valenciana ha fijado el ejercicio 2021 como el año límite para que todos los proveedores de carne, huevos y leche de la compañía cumplan con los estándares certificados en «Bienestar Animal» gracias a una firma colectiva con la que se han comprometido el cien por cien de las empresas que suministran estos productos a la principal compañía de supermercados española.

Mercadona ha advertido de que no «trabajará con ningún proveedor que no cumpla con esta Política de Bienestar Animal», que la empresa resume en unas condiciones que ha acuñado como «cinco libertades».

Mercadona y sus proveedores (entre los que se encuentran más de 5.500 ganaderos) están trabajando junto al IRTA (Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias) y NEIKER-Tecnalia (Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico) en el desarrollo de una regulación completa de protección de los animales en las granjas, en el transporte y también en la fase del sacrificio.

La cadena de supermercados recalca que sus productos ya proceden de proveedores homologados, que son auditados tanto por la compañía como por las Autoridades Sanitarias, garantizando el cumplimento de la legislación vigente. Sin embargo, ha optado por dar un paso más.

Al respecto, la cadena que preside Juan Roig ya exige a sus proveedores «la protección y el bienestar de los animales en las explotaciones ganaderas y en el resto de los procesos».

Las «cinco libertades»

Por lo que, además de cumplir la legislación vigente en la materia, «vela porque sus suministradores apliquen normas de bienestar animal». Para ello, Mercadona impone como condición que los animales que proporcionan carne, huevos, leche y otros productos de origen animal sean criados en condiciones que cumplan las llamadas «cinco libertades», que se resumen en que se garantice la salud de los animales en unas instalaciones adecuadas, sin sufrimiento, con prevención de lesiones y enfermedades y con respecto al comportamiento de la especie.

Así, según explica la compañía, los proveedores deben vitar la sed y el hambre de los animales, proporcionándoles acceso a agua potable y a una dieta adecuada para mantener la salud y el vigor.

Mercadona exige que las explotaciones en las que se crían los animales que posteriormente se comercializarán en sus linales dispongan de «un ambiente apropiado, que incluya refugio y una zona de descanso cómoda y adecuada».

Las empresas que venden productos de origen animal a la compañía de capital valenciano deben evitar el dolor de éstos, así como «las lesiones y las enfermedades, aplicando medidas preventivas, un diagnóstico rápido y el tratamiento adecuado».

Además, los proveedores de Mercadona han de asegurar que los animales «puedan expresar un comportamiento completamente normal, proporcionándoles espacio suficiente, instalaciones adecuadas, y en compañía de otros ejemplares de su misma especie».

Por último, la quinta de las «libertades» que impone Mercadona pasa por «evitar a a los animales situaciones de miedo y angustia, garantizando un manejo adecuado que evite todo sufrimiento innecesario».

Más de 18.600 millones en compras

Mercadona, que adquiere cada año productos en España por un importe superior a los 18.600 millones de euros, advierte de que «no trabajará con ningún proveedor que no cumpla con esta Política de Bienestar Animal». La empresa mantiene en la actualidad una colaboración comercial con 9.000 agricultores, 5.500 ganaderos y 12.000 pescadores .

Según explica la compañía, el Bienestar animal es una «demanda ética y social irrenunciable y, además, un requisito necesario para garantizar la calidad de los productos cárnicos que Mercadona ofrece a sus jefes (conforme denomina a los clientes en su jerga interna)».

Entre otros de los movimientos adoptados, al margen del futuro certificado de «Bienestar animal», Mercadona está trabajando con sus proveedores para abandonar progresivamente la venta de huevo procedente de gallinas en jaula. La compañía y su proveedor Huevos Guillén ya han invertido sesenta millones para implantar la medida en sus 1.600 supermercados en 2023