Fernando Llopis - El último liberal

Mónica Oltra y el guardia de seguridad

«Como no se pueden vender logros en la gestión, solo les queda hablar del ninguneo y fascismo del resto de España»

Fernando Llopis
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Cuando la vicepresidenta iba a iniciar su discurso en FITUR apareció, ante la mirada atónita de todos los presentes, un guardia de seguridad que la cogió de un brazo y la arrastró fuera de la sala. La vicepresidenta pudo observar que el reloj de aquel guardia lucía una pegatina con la bandera de España con el escudo del águila y antes de ser sacada fuera de la sala apena pudo gritar “Recordeu la batalla d’Almansa”, pero sus palabras fueron escondidas por los silbidos del guardia que parecían entonar “el cara al sol”.

Vistas las reacciones en las redes sociales, que haya ocurrido algo así parece haber flotado en el imaginario independentista valenciano ante el desafortunado incidente que parece haber sufrido en su visita a la feria de turismo, la vicepresidente de la Generalitat, Mónica Oltra. Aquel día, parece ser que uno de los guardias de seguridad de la institución ferial instó a miembros de la comitiva que acompañaba a la vicepresidenta a “ no hablar valenciano”.

No voy a poner en duda las afirmaciones de que ocurrió así, pero es curioso que el guardia de seguridad, a pesar de su anunciado analfabetismo si solo hacemos caso a muchos comentarios vertidos en redes sociales, fuese capaz de diferenciar el valenciano del catalán o incluso de otras lenguas. Pero sin duda lo más llamativo es que, en las primeras versiones se llegara a afirmar que la Casa Real había pedido disculpas del suceso, luego posteriormente se dijo que sólo había habido una queja oficial, para finalmente asumir que tan solo se había transmitido verbalmente una queja a uno de los responsables de seguridad. Es bastante probable que este pusiera cara seria mientras escuchaba al representante de Compromís al tiempo que estuviese pensando “cáspita, vaya tropa”.

En primer lugar, afirmo que la señora vicepresidenta y su equipo pueden expresarse en la lengua que así lo deseen y si el guardia de seguridad les dijo algo criticándolo, esto es totalmente reprobable. Pero, como en todas las profesiones, hay gente que cumple fenomenalmente su trabajo y otros en ocasiones se extralimitan. La gran mayoría de los españoles comprenden la existencia de lenguas autonómicas y el derecho del uso de las mismas. Pero siempre hay excepciones, y no hay que olvidar por ejemplo que también hay gente que ha sido reprendida en Cataluña por hablar en castellano ante las cámaras de televisión.

Mónica Oltra (centro), en Fitur el pasado miércoles
Mónica Oltra (centro), en Fitur el pasado miércoles - ABC

A mí lo que me molesta de todo esto es el discurso victimista que impregna todos los movimientos independentistas. Han gobernado durante estos últimos casi cuatro años en la Comunidad Valenciana y han demostrado meridianamente que no han sido capaces de solucionar los problemas que criticaban hábilmente desde la oposición. Claro, como no se pueden vender logros en la gestión, solo les queda hablar del ninguneo y fascismo del resto de España.

Pero el discurso del desprecio en la lengua se les cae cuando han sido los más radicales en aplicar medidas a favor de la inmersión lingüística en nuestra Comunidad, haciendo cada vez más difícil, por ejemplo, estudiar en castellano, lo mismo que ocurre en Cataluña, Islas Baleares o incluso en la Galicia del Partido Popular.

Y mientras Oltra se queja de que no le dejan hablar en valenciano en Madrid, su portavoz en Alicante ha vuelto a utilizar la estrategia que tan buenos resultados les dio en las pasadas elecciones. Tras realizar las ruedas de prensa en valenciano durante todo el mandato, en la precampaña actual es curioso volver a escuchar sus notas de voz para la radio en la lengua de Cervantes. Da igual, no les servirá, su política lingüística de estos años y su posicionamiento con el conflicto catalán les ha dejado bastante bien retratados.

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