Imagen de Juan Roig durante la presentación de resultados de Mercadona
Imagen de Juan Roig durante la presentación de resultados de Mercadona - MIKEL PONCE
Economía

El dilema de Juan Roig con la venta por internet: Mercadona no es Inditex ni Amazon

La compañía valenciana confía en el vigor a largo plazo de la venta física, a la que destinará el 70% de los 8.500 millones que invertirá hasta 2023

VALENCIAActualizado:

«Hay que hacerlo muy bien, sin precipitarnos. satisfaciendo muy bien al jefe (los clientes) y al capital». Juan Roig se pronunciaba en estos términos el martes cuando fue preguntado acerca de la puesta en marcha del nuevo modelo de venta por internet de Mercadona.

Conforme avanzó ABC, el sistema comenzará a aplicarse en Valencia a modo de prueba piloto en el segundo semestre de este año. Sin embargo, Juan Roig enfrió la expectativas respecto a la extensión de un modelo que, como muy pronto, no llegará a Madrid y Barcelona hasta 2020.

«Para hacerlo mal, ya está la Mercadona actual». Sin llegar a emplear calificativos como el del año anterior, cuando definió la web de su empresa como una «mierda», Juan Roig reiteró que el negocio «on line» genera a día de hoy pérdidas.

A pesar de ser líderes en el sector de la alimentación en España, con una incontestable cuota de mercado del 45%, el canal de venta por internet de Mercadona resulta deficitario. Juan Roig dejó claro este martes que el nuevo modelo deberá ser, si o si, rentable.

Para ello, la compañía se ha marcado el año 2018 como el ejercicio de «prueba». La empresa lanzará su nueva aplicación en determinados códigos postales de Valencia. Una nave (bautizada como «colmena» en la jerga interna de la compañía) de 22.000 metros cuadrados situada en el mismo término municipal servirá de nodo de distribución. Desde allí, unos camiones producidos ex profeso para la compañía con capacidad para mantener tres temperaturas distintas (fresco, seco y congelado) hará el reparto.

Si el modelo funciona, a lo largo del año 2019 Mercadona comprará los terrenos para levantar sus «colmenas» en ciudades como Madrid, Barcelona y Sevilla. La construcción de la naves tarda un año (así ha sucedido en Valencia). De ahí la fecha de 2020 lanzada por Juan Roig en la presentación de resultados de este martes.

En ese marco, el presidente de Mercadona recalcó que a día de hoy su empresa otorga prioridad al negocio físico -«es mucho más importante»- frente al electrónico -«pensamos que a va crecer mucho».

De hecho, de los 8.500 millones de euros que invertirá la compañía hasta 2023, el setenta por ciento irá a parar a la renovación de sus 1.626 supermercados y a los bloques logísticos que suministran al negocio convencional. El mismo que a día hoy reporta el 99 por ciento de las ventas y que ha convertido a Mercadona en la empresa de mayor facturación dentro de España, con 22.915 millones de euros en el ejercicio 2107.

El uno por ciento restante (cerca de 230 millones) corresponde a la venta por internet. Aunque Mercadona admite sus carencias en este segmento, no tiene prisa por extender el modelo que pilota Juana Roig, una de las hijas del presidente de la compañía. Primero, porque entiende que ya ofrece a sus clientes un servicio. Y, en segundo lugar, porque existen dudas acerca del comportamiento de la venta de alimentación por internet. En la empresa se fijan en países como Estados Unidos o Reino Unido, donde el modelo on line no termina de repuntar en este segmento.

Y aunque Juan Roig admitió que «no hace falta ir a Harvard para ver que el "on line" está ahí», en el seno de Mercadona se tiene el convecimiento de que el modelo de tiendas físicas tiene como mínimo un siglo más de vida garantizado.

Un siglo más de supermercados

De hecho, a diferencia de otras grandes empresas como Inditex, en la que la venta por internet creció un 41% en 2017 y ya supone el diez por ciento del total, el tipo de productos que vende Mercadona comporta una especial complejidad para su transporte: «No es lo mismo vender una camiseta o unos zapatos que productos frescos o carros enteros de la compra», reflexionan.

En la actualidad, de acuerdo con los datos de la compañía, más de 5,2 millones de familias españolas realizan sus compras en los supermercados de Mercadona. A día de hoy resulta inimaginable un escenario en el que cinco millones de carros tuvieran que ser repartidos por camiones en las diecisiete comunidades autónomas de España. Con el actual modelo, en el que se reparte directamente desde las tiendas, se asfixiaría a los propios supermercados. Con el sistema que se pondrá a prueba en Valencia harían falta naves en todas las ciudades y cientos de camiones.

Todo un reto para Juan Roig quien, no obstante, está convencido en su fuero interno de que hallará la fórmula del éxito. Pero de momento, ha frenado las prisas.