Pepe Císcar, presidente del PP en la provincia de Alicante y candidato número 1 de la lista de los populares a las Cortes Valencianas por Alicante
Pepe Císcar, presidente del PP en la provincia de Alicante y candidato número 1 de la lista de los populares a las Cortes Valencianas por Alicante - JUAN CARLOS SOLER
Entrevista

Císcar: «Reclamaremos al Gobierno la unión en Alta Velocidad de Alicante y Valencia en una hora»

El número 1 de la lista del PP a las Cortes Valencianas por Alicante alerta de la «muerte silenciosa» del Tajo-Segura elevando desproporcionadamente los caudales ecológicos

ALICANTEActualizado:

Como número 1 de la lista del PP por Alicante a las Cortes Valencianas, Pepe Císcar se compromete a reivindicar una serie de infraestructuras e inversiones pendientes en este territorio, en especial, la conexión de Alta Velocidad entre Alicante y Valencia en una hora. Y advierte a los electores de que la reedición del pacto del Botànic traerá más «guiños» del Consell al separatismo catalán, por iniciativa de Compromís con la «complicidad» de los socialistas.

Los empresarios de AVA y la Cámara de Comercio han señalado numerosas infraestructuras de transporte pendientes para Alicante, sobre todo, el tren de la costa, ¿el PP va a agilizar ese proyecto, aunque gobernó mucho tiempo la Generalitat sin avanzar?

El Partido Popular tiene claro la necesidad de vertebrar la Comunitat Valenciana para que la provincia de Alicante tenga reconocida su importancia en el territorio y los alicantinos sientan cada vez más que forman parte de una gran Comunitat. Y lo vamos a llevar a cabo con hechos, como sacar de Valencia la futura sede institucional de la Conselleria de Turismo para llevarla a Benidorm, y con inversiones en infraestructuras capaces de acercar a alicantinos, valencianos y castellonenses. En este sentido, nuestra candidata, Isabel Bonig, ya ha adquirido el compromiso de reclamar al Gobierno de España la unión en Alta Velocidad que conecte Alicante y Valencia en una hora, de esta manera se facilitará la interacción entre las dos principales de la Comunitat, y en Castellón en menos de dos horas.

El problema del proyecto del tren de la costa no solo corresponde al Partido Popular, todo hay que decirlo. El protocolo firmado en 2011 por el Gobierno socialista y la entonces consellera Isabel Bonig fue una declaración de intenciones a las que tanto nos había acostumbrado Zapatero, sin financiación estatal detrás. Además, en esta última legislatura, cada vez hemos intentado avanzar hemos tropezado con las piedras que Compromís y PSOE han puesto al proyecto, con informes contrarios según quién mandaba en cada Conselleria.

¿Qué política de pactos postelectorales llevará adelante su partido? ¿Apoyaría a Ciudadanos para la presidencia de la Generalitat o aceptaría los votos de Vox para la investidura de Isabel Bonig, por ejemplo?

El único pacto que nos ocupa y preocupa en estos momentos es con los ciudadanos de la Comunidad Valenciana. Queremos ganar las elecciones y el día después, con los resultados en la mano, ya se verá.

Es evidente que esto ya no va de mayorías absolutas, sino de bloques. El Partido Popular liderará el bloque de centro-derecha e Isabel Bonig será la próxima presidenta de la Generalitat. En cuanto a los pactos, nosotros tenemos una máxima: dentro de la Constitución podemos llegar a acuerdos, fuera de la Constitución, nunca.

Ximo Puig se ha posicionado con los regantes en defensa del trasvase, ¿qué otra presión podría ejercer la Generalitat ante el Gobierno central para asegurar su continuidad?

Niego la mayor, Ximo Puig, durante 4 años, ha defraudado a los regantes por no levantar la voz contra los continuos ataques que el presidente socialista de Castilla La Mancha ha lanzado contra el trasvase. Hay que recordar que el señor García Page ha ido a Bruselas a decir que el Tajo-Segura es un atentado ambiental y que es necesario duplicar las reservas de 400 a 800 hectómetros cúbicos y no ha habido ninguna protesta oficial del Consell. También ha callado cuando Pedro Sánchez y su ministra de Transición Ecológica se han postulado públicamente en contra de los trasvases. De hecho, si hoy está llegando agua del Tajo al Segura es porque las transferencias están blindadas por Ley gracias al Memorándum que aprobó el Partido Popular.

Aquí, en las Cortes Valencianas, los representantes de los regantes pudieron ser testigos directos de la aprobación de un Dictamen del que el Partido Popular se tuvo que apartar porque el resto de partidos, incluido Ciudadanos, se negaron a incluir en el mismo que el trasvase Tajo-Segura es irrenunciable.

Ahora, como hay elecciones, todos dicen defender los trasvases Parece que el señor Puig, incluso la señora Oltra, hayan nacido al lado de un azarbe, pero que nadie se lleve a engaño, en su ADN ideológico está ser antitrasvasistas.

¿Corre peligro el trasvase?

Mucho. El gran talón de aquiles hoy del trasvase son los caudales ecológicos, y que nadie se lleve a engaños y diga que no lo hemos advertido: la voluntad del Partido Socialista es incrementar de forma desproporcionada los caudales ecológicos en Aranjuez y Toledo en el próximo Plan Hidrológico del Tajo, y eso sería la muerte silenciosa del trasvase. Por cada metro cúbico de incremento de esos caudales ecológicos, al año son 30 hectómetros cúbicos menos disponibles para trasvasar.

En la actual legislatura del Botànic no se han terminado los barracones, ¿cuál es el compromiso de su partido al respecto?

El principal problema que ha tenido el Consell con los barracones, al igual que con las listas de espera o la dependencia, ha sido la arrogancia, lo que prometieron y no hicieron. Dijeron en 2015 que un Consell del PSOE y Compromís acabaría con todas las aulas prefabricadas en todos los colegios de la Comunitat Valenciana en cuatro años. Ahora, cuando los gobiernos se examinan y dan cuentas de su gestión, la realidad es que hay más de trece mil niños en barracones en toda la autonomía, cinco mil de los que había hace cuatro años y no se ha construido ningún colegio que no estuviera ya programado por el Partido Popular. La propia Conselleria de Educación admite que dos mil niños se han trasladado a aulas prefabricadas durante esta legislatura. Y, mientras, los alicantinos han visto como mientras no se ha hecho ni un colegio nuevo. Eso sí, se han creado 11 nuevas empresas públicas, cuya necesidad es más que discutible, que nos cuestan 457 millones de euros más al año y se ha aumentado el gasto público en 3.251 millones de euros en 4 años.

Císcar, en la sede del PP en Alicante
Císcar, en la sede del PP en Alicante - JUAN CARLOS SOLER

Nuestro compromiso al respecto es acabar con el despilfarro actual, dedicar más recursos a lo que verdaderamente preocupa a la gente y retomar la senda de construcción de colegios, priorizando aquellos que entán con barracones, como ya hicimos cuando gobernamos.

¿Qué diría a los electores de comarcas de predominio castellanohablante sobre cambios en la polémica política educativa del conseller Marzà, si ustedes llegan al gobierno autonómico?

Que si de verdad quieren acabar con la imposición y tener absoluta libertad para elegir la lengua con la que quieren que sean educados sus hijos, el mejor camino es votar al Partido Popular. Lo hemos demostrado porque lo hemos hecho los últimos cuatro años, no solo lo decimos ahora en campaña electoral. Hemos sido quienes nos hemos enfrentado a este Consell no solo en las instituciones sino también en los tribunales, que nos han demostrado que teníamos razón: se ha producido discriminación del castellano porque el PSOE aprobó que los alumnos que eligieran línea en castellano no tendrían título de inglés, mientras la línea en valenciano sí.

César Sánchez se postula para la reelección como presidente de la Diputación de Alicante. También usted se perfiló como candidato en su día, ¿ha abandonado por completo esa idea?

César Sánchez es una persona ha defendido de manera muy firme los intereses de la provincia de Alicante durante esta legislatura frente un Consell cuya obsesión era restar protagonismo a la provincia de Alicante imponiendo un centralismo absurdo desde el Palau de la Generalitat. Si él lo desea, se ha ganado el derecho a seguir al frente de la institución provincial.

¿Cuál será el proyecto o medida estrella que reivindicará en la próxima legislatura en Valencia para la provincia de Alicante?

Tras cuatro años de retroceso con el actual Consell de PSOE y Compromís, la medida estrella solo puede ser atender a los problemas reales de la gente, y eso pasa por bajar los impuestos autonómicos que durante esta legislatura han subido un 31%, ayudar a crear empleo, reducir las listas de espera en sanidad y en dependencia, garantizar la libertad educativa y acabar con los barracones.

El Partido popular tiene las ideas claras y experiencia en la gestión. Nuestra candidata ya ha sido consellera, además en una legislatura de extrema dificultad por la crisis económica. Conoce por dentro la administración autonómica y conoce muy bien la Comunidad y la provincia de Alicante. Es la opción más viable para un futuro que se nos antoja complicado.

¿Y cuál es el mayor riesgo que corren los alicantinos en caso de que se reedite un gobierno autonómico de socialistas con Compromís y el apoyo de Podemos?

Los tres partidos lo tomarían como un refrendo de sus políticas, lo que ahondaría en sus imposiciones educativas, subidas de impuestos y en su centralismo desde el Palau de la Generalitat.

Además, no me cabe ninguna duda de que se incrementarían los guiños de Compromís, con el silencio cómplice de Puig, al nacionalismo separatista catalán.

Como presidente del PP en la provincia de Alicante, ¿qué le gustaría mejorar en el debate interno entre diferentes sensibilidades? ¿Cómo les presiona el avance electoral de Ciudadanos y Vox?

En el Partido Popular de Alicante, le hemos dado la palabra a los afiliados en dos convenciones muy importantes, y ahí han hablado todas las sensibilidades y hemos alcanzado acuerdos. Así ha sido hasta ahora y estoy convencido de que así será en el futuro.

Por lo que respecta a los avances electorales de otros partidos, prefiero valorarlos no con encuestas, sino después del 28 de abril con los resultados en la mano.

De momento, lo único que parece claro es que nadie va a desalojar al Partido Popular como partido mayoritario del centro-derecha español.