La casa de Puigdemont en Waterloo,
La casa de Puigdemont en Waterloo, - ABC

Puigdemont enseña la «Casa de la República» de Waterloo en la que reúne su «Gobierno en el exilio»

El expresidente cesado muestra el interior de la mansión por la que pagaría unos 4.000 euros mensuales

BARCELONAActualizado:

El expresidente cesado Carles Puigdemont ha mostrado el interior de su casa en la ciudad belga de Waterloo. La mansión, bautizada «Casa de la República», tiene dos plantas y unos 500 metros cuadrados y según varios medios locales, por ella se pedía más de 4.000 euros mensuales.

En una entrevista con el diario El Punt Avui, Puigdemont aprovecha para enseñar las diferentes estancias de la casa, decorada de forma austera pero con grandes espacios para realizar reuniones con los exconsejeros Antoni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret, que lo acompañan en Bélgica o recibir a colaboradores y periodistas.

Puigdemont recibe a sus visitas en un despacho totalmente pintado de blanco, situado en la boardilla de la mansión, decorado con unos pocos muebles de tonos claros, un ordenador portátil y algunos libros. En el despacho también tiene una reproducción en miniatura de la urna de plástico que utilizaron los catalanes durante el referéndum ilegal del 1-O.

Puigdemont en su despacho
Puigdemont en su despacho - EL PUNT AVUÍ TV

La mansión también cuenta con una sala de reuniones, presidida por dos banderas, la catalana y la europea, ante las que el expresidente realiza sus «mensajes institucionales». La casa también dispone de un gran salón para hacer recepciones con unos sofás y algunas butacas.

La Generalitat paralela de Puigdemont

Desde Bélgica, Puigdemont ultima la puesta en marcha del llamado «Espacio libre de Bruselas», una suerte de «Generalitat en el exilio» que contaría con tres patas. Una Asamblea de Representantes de la República integrada por diputados, cargos municipales y miembros de la sociedad civil que tendría como tarea principal, como si se tratase de un parlamento paralelo, hacer seguimiento y escoger el segundo elemento del entramado, el Consejo de la República, integrado por tres miembros de JpC, tres de ERC y uno de la CUP. Su misión principal sería impulsar el debate constituyente, asesorar al presidente e impulsar acciones para avanzar hacia la República. Carles Puigdemont asumiría la presidencia de dicho Consejo, tercera pata de la estructura.