El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, en una foto de archivo
El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, en una foto de archivo - EFE

La Fiscalía acusa a la Consejería de Interior de amedrentar a quienes quitan lazos amarillos

Pide investigar la «grave» filtración de agentes de los mossos a particulares de parte del atestado policial

Pese a la gestión «torticera» y «falta de objetividad» de la Generalitat, cree que no hay delito en su actuación

BarcelonaActualizado:

La Fiscalía Superior de Cataluña ha acusado a la Consejería de Interior de la Generalitat de intentar «torticeramente» amedrentar a los ciudadanos que recorren esta comunidad autónoma retirando lazos amarillos.

En una polémica actuación, los Mossos d'Esquadra identificaron en tres localidades de la provincia de Tarragona a finales de agosto a 14 personas que de noche estaba sacando de las calles simbología independentista. Los agentes confeccionaron un atestado que remitieron al juzgado, y éste archivó de inmediato la causa al considerar que no había delito.

Más allá de considerar que esta actuación de los Mossos es «ciertamente desafortunada» por «judicializar conductas que no eran objetivamente merecedoras de reproche penal», la Fiscalía lanza duras críticas a la Consejería de Interior de la Generalitat por su gestión de la información a posterior. No considera, sin embargo, que esto sea delito aunque sí reprochable políticamente.

Y es que la tarde del 18 de agosto, la Consejería escribió en su cuenta de Twitter: «Los Mossos identifican a 14 individuos en Mora la Nova, Tivissa y Vandellòs como posibles autores de daños al dominio público. Interior inicia acciones por presunta infracción grave de la Ley 4/2015 de seguridad ciudadana, que sanciona estas acciones con multas de 601 a 30.000 euros».

Pues bien. La Fiscalía acusa a la Consejería de, a propósito de «un nimio incidente» de identificación de unas personas que retiraban simbología de la vía pública, tratar de «dirigir un mensaje conminatorio para los ciudadanos». «Se dejaba oportunamente entrever de que todos los ciudadanos que participasen en conductas semejantes podrían ser severamente sancionados», dice la Fiscalía en su escrito.

Se trata de una «patente falta de objetividad, impropia de quienes ejercen responsabilidades de gobierno sobre una colectividad de personas de muy diversa ideología», sostiene la Fiscalía. Reprocha también al departamento que dirige Miquel Buch que, en lugar de lanzar este mensaje, no dedicasen sus esfuerzos a desmentir comentarios que se lanzaban en Twitter por particuladres de que estos grupos que quitaban lazos eran «organizaciones militares» que «buscaban la guerra».

En definitiva, la Fiscalía ve «desacertado» que los Mossos identificaran a estas personas -entre las que había un guardia civil y el periodista Arcadi Espada- y recrimina a la Generalitat que intentase sugerir que quienes arrancasen lazos podrían ser «severamente» multados. Si bien, archiva la investigación al considerar que no es delito. Lo que sí hace es ordenar a la Fiscalía de Tarragona que investigue la filtración a particulares de parte del atestado policial. Todo parte de una denuncia que presentó Impulso Ciudadano.