Janet Jumillas en una foto de los Mossos d'Esquadra - ABC

La autopsia confirma que el cuerpo encontrado el martes es de Janet Jumillas

La investigación se inició el 13 de marzo, cuando los Mossos tuvieron conocimiento de la desaparición de una mujer en Cornellà de Llobregat

BarcelonaActualizado:

Las huellas dactilares han confirmado que el cadáver hallado el pasado martes en un solar de El Prat de Llobregat (Barcelona) es el de Janet Jumillas, la mujer de 39 años que desapareció el pasado 13 de marzo en Cornellà (Barcelona), según han anunciado hoy los Mossos d'Esquadra. «La policía científica corrobora mediante las huellas dactilares que el cadáver localizado en El Prat pertenece a la joven desaparecida en marzo», ha afirmado la policía catalana en un mensaje en su cuenta de Twitter.

Los Mossos también han recordado que por este caso detuvieron a dos personas: al presunto homicida, en prisión preventiva, y a un supuesto encubridor, que permanece en libertad. Los forenses efectuaron ayer la autopsia al cadáver, que presentaba un avanzado estado de descomposición, tras permanecer durante unos dos meses a la intemperie, en el interior de un agujero de tierra unos 4 metros de profundidad y 30 de longitud, en un descampado, tapado con plásticos y mantas.

De hecho, el abogado de la familia de Jumillas, Jorge Albertini, aseguró ayer por la tarde en declaraciones a Efe que no se había podido corroborar la identidad del cadáver con la prueba de las huellas dactilares, por lo que habría que esperar unos tres o cuatro días a la certificación definitiva de las pruebas de ADN practicadas al cuerpo. No obstante, el abogado aseguró que «probablemente en un 99,9 por ciento» el cadáver localizado en El Prat era el de Janet Jumillas. Precisamente, fuentes de la investigación ya avanzaron ayer que los Mossos daban casi por seguro, a falta de la confirmación científica, que el cadáver era el de la joven desaparecida, ya que había varios indicios que apuntaban en esa dirección, entre ellos que había elementos coincidentes en la ropa.

Así fueron las últimas horas de Janet

Por el homicidio de Jumillas permanece en prisión preventiva desde el pasado 9 de mayo A. G.P., a quien los Mossos vieron tirar una semana después de la desaparición de la mujer unas gafas rotas de la víctima y dos mochos de fregona empapados en sangre, que también manchaba las paredes y el suelo de su casa en Cornellà, donde había pintura reciente en parte de la vivienda.

Jumillas, de 39 años y madre de dos hijos, acudió el 13 de marzo a hacer unas gestiones en la oficina de la Agencia Tributaria de Cornellà y aparcó su vehículo cerca de ese lugar, situado a pocos metros del piso de A.G.P. Tras hacer las gestiones en Hacienda, Jumillas envió un mensaje de voz a su sobrino, informándole de que en media hora llegaría a Viladecans, en la que fue su última comunicación con su teléfono móvil.

Los Mossos iniciaron una investigación ante la denuncia por la desaparición de Jumillas, en la que descubrieron que A.G.P. -vinculado al trapicheo- había mantenido comunicaciones con la mujer en los días previos a su desaparición, por lo que fue citado en comisaría el 21 de marzo. En comisaría, A.G.P. incurrió en contradicciones y falsedades respecto de las pruebas obtenidas por la intervención telefónica y de geolocalización, por lo que levantó las sospechas de los investigadores.

Mochos llenos de sangre

Ese mismo día, A.G.P. fue observado por agentes de los Mossos tirando en el interior de un contenedor bolsas de basura en las que, una vez recuperadas, se hallaron unas gafas rotas propiedad de Jumillas, un trozo de cuerda con cabello y dos mochos de fregona empapados en sangre de la mujer. Semanas después, el pasado 7 de mayo, Aitor G.P., de nacionalidad española y 32 años, fue detenido y los Mossos localizaron en su vivienda de Cornellà restos de sangre humana, tanto en las paredes como en el suelo, lo que hace presumir a los investigadores que fue en este domicilio donde se produjo el crimen. Junto a él también fue detenido C. K.M., aunque quedó en libertad como supuesto encubridor. La investigación se inició el 13 de marzo, cuando los Mossos tuvieron conocimiento de la desaparición de una mujer en Cornellà de Llobregat.