Grupos de menas duermen en una iglesia de Barcelona
Grupos de menas duermen en una iglesia de Barcelona - PEP DALMAU

La Generalitat ultima la dispersión de los menas por toda Cataluña

Se quiere «dispersar y atomizar» la población de menores extranjeros no acompañados por toda la comunidad

«En los centros pequeños no hay tantos problemas», señalan desde el gobierno catalán

BarcelonaActualizado:

La eclosión de la problemática de los menas ha obligado al gobierno catalán a reformular su estrategia de acogida y gestión de estos menores extranjeros no acompañados. A partir de ahora se tratará de evitar el hacinamiento de estos jóvenes en grandes centros de acogida dispersando estos grupos entre varias poblaciones catalanas. Según explicó ayer la secretaria de Infancia de la Generalitat, Georgina Oliva, su meta es multiplicar los puntos de recepción de pequeños dimensiones, lo cual obligará a aumentar el número de poblaciones catalanas que acogerán a estos jóvenes.

En un principio, los municipios con centros de mayor tamaño enviarán a grupos de menas a poblaciones cercanas con tal de que estos no interrumpan sus procesos de formación e integración social. El Govern explicará este «plan de atomización» a los alcaldes catalanes en un encuentro a puerta cerrada en Barcelona previsto para la semana que viene. «Los centros pequeños no tienen tantos problemas», apuntan desde la Generalitat. No en vano, en estos momentos hay varios centros de grandes dimensiones donde se congregan hasta un centenar de menas -como es el caso del de Sant Joan Despí (Barcelona)-.

La sobre población en los centros de menas no solo incrementa las tensiones en su interior fruto de los roces y la falta de espacio sino que también dificulta el margen de los trabajadores sociales y educadores que los atienden para realizar acciones más específicas que fomenten su integración en el entorno. Para ello, la Generalitat está trabajando para dispersar los centros más grandes -que acostumbran a coger entre 40 y 50 jóvenes- abriendo muchos pisos y casas donde no haya más de una docena de menas.

Este año, el gobierno catalán prevé recibir unos 4.000 jóvenes migrados «solos». Se trata de una reducción respecto a las previsiones hechas anteriormente. «No llegarán los 5.500 que dijimos el año pasado pero seguimos trabajando con que este fenómeno se mantendrá estable o al alza», explicó Oliva en un encuentro con la prensa en Barcelona. Según la secretaria general, existe el compromiso del gobierno catalán de dotar con recursos la puesta en marcha de estos centros. Por otra parte ha criticado que se proponga crear centros de «baja exigencia» que sirvan de centros de día. «Serían una bomba de relojería», detallan desde la Generalitat.

«Al Amal»

Mientras en Cataluña se trabaja para distribuir de forma más homogénea a la población de menas, en Marruecos el gobierno catalán ultima la puesta en marcha de un plan para actuar con estos jóvenes «en origen». Es por ello que la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) y el departamento de Acción Exterior están prepara un programa para evitar que más jóvenes lleguen a la comunidad. El proyecto -bautizado «Al Amal» (esperanza-futuro)- pretende «prevenir» a los jóvenes y a sus familias sobre los riesgos de migrar a Europa mientras se les ofrecen alternativas laborales para que desistan de viajar hasta Cataluña.