El expresidente de Cataluña Caixa, Narcís Serra, a su llegada este martes a la Audiencia de Barcelona
El expresidente de Cataluña Caixa, Narcís Serra, a su llegada este martes a la Audiencia de Barcelona - EFE

El director de Catalunya Caixa que cobró sueldos desproporcinados responsabiliza al Banco de España

Adolf Todó cambia en juicio su versión sobre su participación en la sesión donde se le subió el salario

BarcelonaActualizado:

El exdirector general de CaixaCatalunya Adolf Todó se ha defendido este martes en juicio por el sueldo desproporcionado que cobraba mientras la entidad recibía inyecciones de fondos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

En la vista que se celebra en la Audiencia de Barcelona, el exmandatario de la entidad, para quien el fiscal reclama cuatro años de cárcel, se ha escuadado en que tanto el FROB como el Banco de España eran conocedores de que a la cúpula de la caja se le había incrementado los sueldos.

Es el mismo argumento que la semana pasada utilizó el entonces presidente de la entidad, Narcís Serra. El exministro socialista declaró también como acusado y el fiscal solicita para él la misma pena de cárcel, no por su propio salario sino por el aval que dio a los incrementos del de Todó y del también directivo de la caja Jaume Massana.

Fue en 2010, en dos sesiones. En el caso de Todó, en la primera, en enero, se acordó aumentar su sueldo fijo en 100.000 euros, pasando de 700.000 a 800.000 euros anuales y su variable del 35 al 50 %.

En la segunda, en octubre del mismo año, se incrementó en 12.000 euros más, hasta fijarlo en los 812.501 euros. Al margen de esta cantidad, disfrutaba de unas condiciones enormemente ventajosas. Tenía una cláusula de jubilación por la que de los 60 a los 67 años podría cobrar el 90% de su sueldo y a partir de esa edad una «renta vitalicia» del 80%. Otra cláusula garantizaba que, en caso de morir, la hija de Todó podría recibir una pensión vitalicia del 50% de lo que hubiera cobrado su padre en su último año de vida.

Nueva versión

En su declaración en el juicio de este martes, Todó ha cambiado su versión respecto de lo que había declarado durante la fase de instrucción. Ha asegurado que en la reunión de enero de 2010 donde se autorizaron los primeros incrementos él se había ausentado en el momento de votar. Antes sostenía, en cambio, que sí había participado en la votación.

Se ha justificado en que, en conversaciones posteriores, Serra y Massana le «hicieron recordar» que en la reunion al empezar a hablar de los aumentos el propio presidente de la entidad les pidió que abandonaran la sala.

Sí que ha admitido, en cambio, haber participado en la votación de la segunda subida salarial por la que se juzga. La de octubre del mismo año. Fue poco tiempo después de que el FROB hubiera inyectado 1.250 millones a la caja ante su situación crítica.