Ismael Rodríguez, rodeado de agentes de los Mossos d'Esquadra
Ismael Rodríguez, rodeado de agentes de los Mossos d'Esquadra - EFE

45 años de cárcel para el cazador que mató a dos agentes rurales en Lérida

«Lo siento, perdonadme. Ya sé que es imperdonable», dijo el condenado durante el juicio

BarcelonaActualizado:

La Audiencia Provincial de Lérida ha condenado a 45 años de cárcel al cazador que mató a dos agentes rurales en la localidad de Aspa en enero de 2017, 22 por cada un por cada uno de los asesinatos y otro año por un delito de tenencia ilícita de armas. Según la sentencia, el tribunal condena al joven «como autor criminalmente responsable de dos delitos de asesinato» en concurso ideal con un delito de atentado a agentes de la autoridad.

Asimismo, el fallo precisa que el máximo de cumplimiento efectivo de la condena de Ismael Rodríguez. no podrá exceder de «cuarenta años de prisión», informa Ep. El jurado popular determinó en el juicio que el acusado I.R. disparó cuatro tiros a los dos agentes sin que ellos pudieran defenderse, pero descarta que disparara para ocultar que tenía caducado su permiso de armas.

«No queda probado que disparara para que no lo descubrieran, solo el acusado puede saber por qué disparó», afirmó el portavoz del jurado en la última sesión del juicio en la Audiencia de Lérida. En concepto de responsabilidad civil, el cazador ha sido condenado a indemnizar a las familias con 990.000 euros, de los que la aseguradora Mussap responde hasta el límite del capital asegurado en la póliza de seguros, 300.000 euros según el abogado de la acusación particular, Pau Simarro.

Colaboladores

En el juicio también estaba acusado un amigo del cazador, M.A.F.S., que aceptó poner a su nombre la escopeta con la que disparó I.R. sabiendo que éste tenía caducada la licencia, y que ha sido condenado a nueve meses de cárcel por un delito de cooperador necesario criminalmente responsable de un delito de tenencia ilícita de armas. El tribunal también condena a M.A.F.S. a inhabilitación especial para el derecho a sufragio pasivo y a llevar armas durante un año y nueve meses, así como al pago de una quinta parte de las costas del procedimiento, incluyendo las de las acusaciones particulares y populares.

La sentencia considera hechos probados que el cazador, cuando los agentes rurales se identificaron y le pidieron que descargara el arma, «se giró hacia ellos y con el ánimo de acabar con su vida y de menoscabar su autoridad, de forma sorpresiva y sin que tuvieran ninguna posibilidad de reacción defensiva, les apuntó y disparó». Señala la sentencia que les disparó a los dos «procediendo seguidamente a acercarse a ellos, volviendo a disparar para lo que tuvo que recargar el arma».

Disculpas

En el juicio, que comenzó el 21 de enero justo el día en el que se cumplían dos años de los crímenes, el acusado hizo uso del turno de última palabra antes de las conclusiones finales para pedir perdón a las familias, a las que les dijo: «Lo siento, perdonadme. Ya sé que es imperdonable». A su vez, Rodríguez leyó una carta en la que relató que había pensado más de una vez en suicidarse, pero que hacerlo «no devolvería la vida» a los agentes rurales. «Ese día mi cabeza no funcionó bien, y mi cuerpo actuó involuntariamente», insistió en la carta en la que pidió perdón más de diez veces. «Llevo mucho tiempo llevando esta carga de saber que he destrozado a muchas familias y haberle arrebatado el padre a estas dos criaturas inocentes», añadió.