Ángel González Abad - Los martes, toros

Un plan para Balañá

La batalla ganada por la fuerza de la razón en Cataluña y en Baleares no ha tenido la mínima reacción por parte de la empresa que ha recobrado la libertad para ejercer su trabajo

Ángel González Abad
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A la la empresa Balañá el Tribunal Constitucional le ha dado vía libre paara que sus plazas en territorio hostil puedan abrir sus puertas para celebrar de nuevo corridas de toros. Sin embargo, el heredero del imperio de cines, teatros y plazas de toros, Pedro III, manifestó como única vez que la Monumental de Barcelona seguiría cerrada, que la situación política y social no recomendaba volver a dar toros. De Palma de Mallorca ni mu.

El Constitucional en octubre de 2016, tras cinco años de prohibición, dijo que la abolición de las corridas de toros en Cataluña no se ajustaba a derecho. Y ni por esas. De forma paralela, los nuevos ocupantes del Gobierno balear, tomaron buena nota de la sentencia del Constitucional y como vieron que no podían prohibir los toros, se inventaron aquello de los «toros a la balear», una ley que desnaturalizaba la tauromaquia. El Tribunal Constitucional también ha revocado el engendro, lo que supone que Balañá pueda seguir dando toros en la plaza de Palma, el Coliseo balear.

La batalla ganada por la fuerza de la razón en Cataluña y en Baleares no ha tenido la mínima reacción por parte de la empresa que ha recobrado la libertad para ejercer su trabajo. Poco se sabe de las intenciones de Balañá III sobre el devenir del Coliseo, que tras un año cerrado, puede volver a dar toros.

Para cualquier emprendedor, las dos sentencias del Constitucional dando luz verde a la tauromaquia, sería una bombona de oxígeno para afrontar nuevos retos. Una auténtica oportunidad de relanzar sus negocios. En el caso que nos ocupa, si las puertas de la Monumental de Barcelona siguen cerradas, el silencio cubre como una nebulosa el futuro de los toros en Baleares. Lo que podría ser una oportunidad para lanzar un plan, una gran feria del Mediterráneo, por ejemplo, permanece en una siniestra oscuridad. Silencio de Balañá, pero del sector taurino también. Ni una voz de las grandes empresas, los ganaderos de postín o las figuras del toreo. Y eso que la ley esta de su parte.

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