Los niños realizan a diario juegos matemáticos
Los niños realizan a diario juegos matemáticos - ABC

Juegos matemáticos on-line para corregir la «dislexia» de los números

La Caixa entrega 1,6 millones para 18 proyectos de investigación

E. ARMORA
BARCELONAActualizado:

Hay niños que muestran serias dificultades para entender los números, el cálculo mental y el procesamiento matemático. Confunden, por ejemplo, el número 135 con el 315, el 6 con el 9, o son incapaces de hacer una fotografía visual. Es lo que se conoce como «dislexia de los números» o discalculia, trastorno que afecta a un 5 por ciento de la población infantil.

Esta disfunción, que tradicionalmente se trata con clases de refuerzo, puede ahora corregirse de forma más personalizada y con mejores resultados gracias a un nuevo procedimiento a través del cual los niños realizan diariamente juegos matemáticos con un programa de ordenador dirigido por especialistas y ajustado a su nivel de afectación. El nuevo método, conocido como "Nummerus" y diseñado por Josep Maria Serra, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona (UB), fue merecedor en 2014 de una de las becas RecerCaixa, que concede la Obra Social "la Caixa" en colaboración con la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP) y que reconocen la excelencia en proyectos de investigación relacionados con las ciencias sociales y de la salud.

Serra expuso ayer, durante la presentación de la séptima edición de las becas, que este año premian a 18 proyectos con 1,6 millones de euros, los resultados preliminares que ha obtenido con su revolucionario método contra la "discalculia", que ha aplicado a un grupo de alumnos de Educación Primaria afectados por el trastorno. Según explica Serra a ABC, para el estudio se han analizado más de un centenar de casos, que, tras un primer cribado se redujeron a 20 y finalmente solo 15 "se han evaluado para cuantificar los cambios neuropsicológicos originados por la aplicación de la reeducación a través de mi prodecimiento".

Cuatro días por semana durante seis meses, los menores con discalculia realizaban desde su casa y a través del ordenador ejercicios de cálculocon el apoyo de las familias. "Se trata de plantearlo con un juego, aunque en realidad es un instrumento altamente preciso que mide con rigurosidad la evolución de los escolares", afirma Serra. "A diferencia del método tradicional, que son las clases de refuerzo, que ofrecían un tratamiento generalizado para todos los que asistían, esta aplicación brinda al afectado un tratamiento a medida. Se le plantean retos pero que puede asumir y eso potencia su implicación", explica el profesor de la UB.

A cada menor que ha participado en el estudio le practicaron resonancias magnéticas antes y después de la investigación para estudiar cómo ha evolucionado la plasticidad cerebral con su sistema. La investigación demuestra que con la metodología aplicada los niños que sufren de discalculia pueden mejorar su rendimiento entre 10 y 15 puntos porcentuales, lo que equivale a una mejora del 200 por ciento de sus capacidades. Asimismo, en un 70 por ciento de los casos hay cambios cerebrales en positivo.

Josep Maria Serra ha pedido una prórroga de un año para concluir la investigación, ya que, según explica, necesitan otro grupo de 15 casos para acabar de confirmar estos resultados. En los próximos meses trabajarán en la cuantificación y el análisis de los cambios estructurales cerebrales que se hayan detectado a partir del estudio.

Otro de los proyectos premiados en 2014 es el liderado por el responsable del área de formación de la Fundació Salut i Envelliment de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Sergi Blancafort, que ha ayudado a la "alfabetización para la salud" mediante una docena de sesiones grupales a 400 personas mayores de 60 años de zonas urbanas socioeconómicamente desfavorecidas.

Violencia Obstétrica

A esta convocatoria de becas se han presentado un total de 205 proyectos de 47 centros. Destaca, entre ellos, un proyecto liderado por la investigadora y profesora de la Universitat de Barcelona (UB) Josefina Goberna que estudiará la prevención y detección de la violencia de género durante la embarazo y la violencia obstétrica, que es la que se ejerce desde el ámbito sanitario con actitudes que denigran e infantilizan a la mujer.

El estudio "Prevención y detección de las violencias de género durante el embarazo: de la violencia machista a la violencia obstétrica" nace tras constatar que "entre el 7 y el 20 por ciento de las gestantes ha sufrido algún tipo de violencia machista", según la experta. Según Goberna, en el primer caso, el objetivo del estudio es establecer si el actual protocolo, según el cual el personal sanitario pregunta a la mujer si sufre de violencia machista o no, es suficientemente efectivo o si, por el contrario, es necesario aplicar "cuestionarios validados con preguntas estandarizadas" que preguntan de forma más concreta y resultan en una puntuación que evalúa el grado de violencia machista padecido por la mujer.

En cuanto a violencia obstétrica, por el contrario, tiene que ver con "prácticas irrespetuosas de los centros de salud hacia las mujeres", pues tenemos "un modelo de asistencia tecnocrático en el que se ha priorizado la seguridad y la higiene", pero que está pensado para "curar patologías y no fisiologías como son los partos", afirma Goberna. Esto, según apunta, puede provocar un trato infantilizador o aislante hacia la mujer, hechos que aunque sean involuntarios y producto de las dinámicas propias de los centros sanitarios pueden dañar psicológicamente a la paciente.