Pascual-Vilaplana, durante un concierto
Pascual-Vilaplana, durante un concierto - L'AUDITORI

José Rafael Pascual-Vilaplana: «Cada concierto es una reivindicación para romper estereotipos»

El director titular de la Banda Municipal de Barcelona lucha para que la formación, fundada en 1886 y poco conocida y valorada por el gran público, sea más apreciada

BarcelonaActualizado:

La Banda Municipal de Barcelona presentó la semana pasada su programación para la próxima temporada, donde conviven el repertorio histórico, obras contemporáneas y solistas de primer nivel. Fundada en 1886, la Banda sigue siendo poco conocida y valorada por el gran público pese a tratarse de una formación de primer nivel. En cambio, los asiduos a sus conciertos pasan por ser la audiencia musical más agradecida y entregada del panorama de la clásica en la ciudad. Su director titular, José Rafael Pascual-Vilaplana, acumula tres décadas de experiencia luchando por que la música para banda sea más apreciada.

¿Cuáles son las líneas de su programación para la próxima temporada?

La fundamental es que el público vea la Banda como un elemento cultural de primer orden. Hay muchos estereotipos por esa herencia de la banda popular, que está muy bien y es una parte de nuestra tarea, pero al mismo tiempo somos un utensilio de arte contemporáneo. Tiene una historia que ha sido eclipsada a veces por los organismos educativos y por la misma industria musical.

¿Ahora una banda está peor valorada que en otros momentos de esa historia?

En otras épocas, las bandas han sido el gran nutriente de la cultura musical de muchos pueblos. Mi abuela conocía muchas zarzuelas, pero había ido una sola vez a ver zarzuela a un teatro. ¿De qué las conocía? De las versiones que tocaba la banda del pueblo. Esa función que han hecho las bandas ha sido maravillosa. En el siglo XXI podemos recuperar parte de esa tradición, pero tenemos que buscar nuevos caminos, como ser plataforma para los creadores actuales.

Y el público, ¿está por la labor?

Cada concierto de banda es una reivindicación para romper estereotipos aún hoy en día. Hace poco, al acabar un concierto, una persona del público me vino a felicitar y me dijo que la banda sonaba tan bien que parecía una orquesta sinfónica. Lo hizo con cariño, pero en el fondo era ofensivo, porque para defender la calidad de la banda no hay que arrebatarle su identidad.

Y eso, ¿es culpa del público o de los programadores?

Si a tu hijo lo llevas a comer siempre a un McDonald’s no sabrá apreciar otros tipos de comida. Muchos festivales de prestigio aún no han programado conciertos para banda.

En la próxima temporada de la Banda veremos solistas de gran nivel, como el arpista José Antonio Domené, el trompetista Pacho Flores, el tuba Sérgio Carolino, la soprano Marta Mahtéu… ¿Es fácil convencerlos para actuar con la banda?

En general, los que vienen es porque son receptivos y tienen ganas (ríe). A veces sí que he tenido problemas con agentes. He invitado a solistas que querían tocar con la banda y sus managers se opusieron. Al contrario, hay artistas que vienen encantados. Por poner un ejemplo, con José Antonio Domené he trabajado muchas veces con orquestas. Le propuse interpretar una obra de un compositor francés, Serge Lancen, uno de los grandes del siglo XX para banda, cuya esposa era profesora de arpa y él le dedicó un concierto. Mucha gente piensa que una banda suena fuerte y que tapa un arpa, pero no es cierto. Una banda, como una orquesta, puede sonar muy fuerte o puede ser muy sutil. Una vez más, son estereotipos.

Usted compagina la actividad como director de orquesta con la dirección de las bandas de Bilbao y Barcelona. Por lo que me está explicando, no debe ser tarea fácil.

A veces cuesta. Una orquesta profesional española fue a contratar, pero iba demorando la firma del contrato porque los músicos querían que yo mandase un vídeo dirigiendo orquesta. Al final me contrataron, y un músico al final del primer ensayo me vino a felicitar porque me sabía la partitura. Como si por dirigir bandas hubiese dejado de estudiarme las obras que dirijo. Ahora somos amigos.

Solamente por provocar, le preguntaría qué tiene un director de orquesta que no tenga uno de banda…

(Ríe) Lo que hace falta es que una persona que se forma como director abarque en sus estudios cualquier formación que pueda dirigir. Durante la formación hay que dirigir orquesta, banda, coro, ensemble contemporáneo...