Fernández Mañueco, acompañado por Viñarás, Vázquez y De la Hoz
Fernández Mañueco, acompañado por Viñarás, Vázquez y De la Hoz - HERAS

El PP acepta que Cs gobierne Burgos y Palencia, pendientes de sumar a Vox

Los populares valoran de «forma muy positiva» el entendimiento, que hará a Mañueco presidente de la Junta

ISABEL JIMENO
ValladolidActualizado:

Dar a Castilla y León «gobiernos moderados de centro-derecha» y garantizar la «estabilidad». Es el principio que inspira y ampara el «sí» del Partido Popular en la Comunidad al preacuerdo alcanzado a nivel nacional el miércoles entre las direcciones nacionales del PP y Cs de para la «gobernabilidad» de la Junta y que también afectaría a los ayuntamientos de Burgos y Palencia -en los que necesitaría sumar a Vox- y diputaciones -en principio la burgalesa y la de Segovia-, aunque en estos últimos casos los detalles del reparto del poder que pide para sí la formación naranja están aún sin cerrar. Así lo asumieron ayer en una reunión mantenida entre la dirección regional de la formación que preside Alfonso Fernández Mañueco y las provinciales, con algunas ausencias y a la que también asistieron el secretario regional, Francisco Vázquez, y los miembros encargados de la negociación, Carlos Fernández Carriedo y Raúl de la Hoz.

Cuatro horas de encuentro -que siguió después en formato más reducido con los directamente afectados- que concluyó con un comunicado en el que el PP valoraba «de forma y positiva» ese principio de entendimiento para la Junta, por el cual Mañueco presidirá el Gobierno autonómico. Por su parte, el candidato de Cs, Francisco Igea, quien en estos días guarda silencia, sería su vicepresidente, además de haber exigido un reparto equitativo de consejerías para hacer valer los 12 procuradores que unidos a los 29 populares suman los 41 que marcarán la mayoría absoluta en la legislatura que arrancará el próximo día 21.

Vicealcaldes

En el plano local, según aseguraron desde el PP, «seguirán negociando los correspondientes programas de gobierno, en el marco de las distintas comisiones de negociación». Aunque desde las filas populares evitaron citar nombres expresos, el secretario nacional de Acción Institucional de Ciudadanos, José María Espejo, sí aseguró ayer que Burgos y Palencia estarán gobernadas por la formación naranja. También algunas diputaciones, entre las que citó la burgalesa y «posiblemente» la de Segovia, además de incluir en la negociación a otros municipios que no citó. «No es ningún intercambio de cromos», defendió en TVE el responsable nacional de las negociaciones en la formación que preside Albert Rivera.

Lo que se busca en el plano local es una fórmula de cogobierno -con un vicealcalde como posibilidad-, aunque ese extremo aún no está fijado y las negociaciones continúan, aunque la apuesta de Cs es que sus candidatos Vicente Marañón y Mario Simón tomen el relevo de los populares Javier Lacalle y Alfonso Polanco en Burgos y Palencia, respectivamente. El cronómetro ya está en marcha, pues el sábado se constituyen los ayuntamientos. Las dos capitales elegidas por los naranjas para reclamar su cuota de poder municipal, aquellas en las que el PP no tiene mayoría absoluta y donde además sus candidatos ya llevan ocho años al frente del consistorio -tope marcado por los de Igea como medida de regeneración-, a los que ya había dicho que no apoyaría.

La formación naranja exige también las diputaciones de Burgos y Segovia, que se negociarán la próxima semana

Eso sí, el acuerdo no tendría como resultado directo que los candidatos de Cs se hagan con el bastón de mando, pues las dos fuerzas no suman mayoría absoluta y en ambos casos necesitan el apoyo de Vox, con quien Cs deberá sentarse a negociar. Y en la formación de Abascal ya han advertido de que deben ser llamados directamente a la negociación si quieren su anuencia. Sin el sí de Vox, como han advertido, gobernaría la lista más votada, y las dos capitales ha sido el PSOE, aunque sin mayoría absoluta. En Burgos, PP y Cs tienen un resultado más próximo, con siete y cinco ediles cada uno, pero en Palencia la diferencia es mayor: La lista de Polanco suma 11, la naranja, tres.

Una fórmula similar ya se arbitró en Segovia en 1999, cuando los populares perdieron la mayoría absoluta y pactaron con el CDS para seguir en el gobierno municipal, dejando la Alcaldía y la concejalía de Urbanismo en los dos ediles de la otra fuerza. El pacto saltó por los aires antes de acabar el mandato y desde entonces, hace veinte años, el PP no ha vuelto a ganar en la capital del Acueducto.

Precisamente la provincia de Segovia, a través de la diputación, es otra de las provincias que se podría ver afectada por este pacto en el que el PP ha hecho valer que considera «fundamental» mantenerse al frente de la Junta para aceptarlo. También teniendo en cuenta los «malos» resultados de las urnas y que su «no» a lo planteado por Cs dejaría la puerta abierta a un pacto y gobierno del PSOE, con quien también suman los de Igea y es posible que se hagan con esas alcaldías.

Sólo Salamanca

El cogobierno es la fórmula que se trata de cerrar, pero mantener cierto poder. Y siendo conscientes en el seno popular, con el ejemplo de Segovia muy presente, de la «dificultad» que supondrá recuperar esas plazas. El PP sólo se quedaría con el mando en una capital, Salamanca, donde su candidato y alcalde en funciones, Carlos García Carbayo, ha ofrecido a Cs formar parte del gobierno municipal y ayer llegaron a acuerdo programático con 62 medidas.

La exigencia de Cs también incluye reclama poder al frente de las diputaciones, unas instituciones que ha abogado por suprimir en numerosas ocasiones y a las que considera un foco de «corrupción» y «clientelismo». Un punto también de fricción en las negociaciones, teniendo en cuenta además el desigual peso que PP y Cs han logrado en las urnas. En Burgos, Cs ha conseguido 204 ediles y 30 mayorías absolutas frente a los 909 populares y 203 ayuntamientos garantizados con los resultados del pasado 26 de mayo en la mano. Pero mayor es la diferencia y escaso el peso municipal del partido de Rivera en la provincia de Segovia, donde sólo se han garantizado el bastón de mando en un ayuntamiento y tienen 38 concejales, muy lejos de los 615 del PP y los 385 del PSOE, pese a ser también aquí la tercer fuerza más votada.