El vicepresidente de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez (centro) , junto al rector de la UBU, Manuel Pérez (derecha)
El vicepresidente de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez (centro) , junto al rector de la UBU, Manuel Pérez (derecha) - EFE
Terrorismo

Piden proteger la «dignidad» de las víctimas del terrorismo en las redes

De Santiago-Juárez llama a «salir a la calle contra los nuevos terrorismos»

BurgosActualizado:

Las víctimas del terrorismo de ETA piden memoria y justicia para que no se olvide lo que ocurrió y no vuelva a repetirse. El comandante Juan José Aliste, víctima de un atentado de la banda terrorista en 1995 en Salamanca en el que perdió las piernas, quiere que se tenga en cuenta la «dignidad» de las víctimas del terrorismo en las redes sociales. Así lo dijo ayer en una jornada organizada por la Junta de Castilla y León junto a la Universidad de Burgos bajo el título «Víctimas y sociedad ante el desafío terrorista». En ella, víctimas, periodistas y expertos universitarios reflexionaron sobre el papel de la sociedad en la lucha contra el terrorismo. En este contexto, el comandante Aliste consideró que «las víctimas no deben ser atacadas por cualquiera en las redes sociales, donde parece que está de moda atacar a cualquiera».

Como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo en Castilla y León, Aliste reconoció que el terrorismo de ETA ha acabado, pero alertó de lo que supone el terrorismo yihadista, «más difícil de enfrentar porque esos terroristas no valoran la vida y se inmolan». Además, pidió que se mantenga viva la memoria de lo que ha pasado con el terrorismo de banda para que no se repita y que actúe la Justicia en todos los casos que quedan sin resolver.

Aclarar los asesinatos

Otra víctima de ETA, el diputado del PP Jaime Mateu, cuyo padre y hermano fueron asesinados por ETA en dos atentados con ocho años de diferencia, aseguró que «no habrá tranquilidad para las víctimas mientras ETA no se disuelva, entregue las armas y ayude a esclarecer los asesinatos en que ha participado». En su opinión, el trabajo de investigación policial debe seguir hasta que los jueces puedan poner «a buen recaudo a estos sinvergüenzas y asesinos».

Por eso, consideró que es muy importante trabajar para que quede claro «el relato» de lo ocurrido, que es que «hubo asesinos de ETA y víctimas, las más de ochocientas personas asesinadas, entre los que hay más de trescientos asesinatos sin esclarecer». Mateu se mostró convencido de que aclarar quiénes fueron los autores es la única manera de llevar sosiego a las familias «que no saben quién asesinó a su ser querido». El padre de Jaime Mateu, magistrado del Tribunal Supremo, recibió once tiros en la cabeza en 1978, y su hermano, teniente de la Guardia Civil Antiterrorista Rural, murió por una bomba lapa en 1986 en Aretxabaleta (Guipúzcoa).

En la apertura de la jornada, el consejero de Presidencia y vicepresidente de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, pidió también que la sociedad «salga a la calle» contra los que denominó «nuevos terrorismos», porque atentan contra la base de la sociedad. «Matan a una persona, dos o quince, pero en realidad atentan contra la sociedad democrática para intentar imponer otros valores», afirmó.

En su opinión, la sociedad tuvo un «papel esencial» en el final de ETA. Aclaró que hubo unos años en los que veía el terrorismo como «algo ajeno, un problema de Estado que tenía que resolver el Estado», aunque hubo un punto de inflexión y la sociedad tomó conciencia de su papel como «herramienta de lucha contra el terrorismo y de protección de las víctimas». Para De Santiago, ese papel es el que debe volver a representar la sociedad, expresando públicamente su rechazo a «los nuevos terrorismos».

El vicepresidente de la Junta destacó la conciencia de respaldo a las víctimas que hay en Castilla y León, evidenciada en la Ley de apoyo que se aprobó en septiembre del año pasado por unanimidad en las Cortes de Castilla y León tras una elaboración en la que se contó con la opinión de las propias víctimas.