Interior de la instalación de Natursnacks en Pedrajas de San Esteban
Interior de la instalación de Natursnacks en Pedrajas de San Esteban - ABC
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Natursnacks: una apuesta por la fruta que no mancha

La vallisoletana Sandra de Blas ha logrado sacar adelante su original proyecto de producir fruta y verdura deshidratada

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La deshidratación de forraje tiene tras de sí una trayectoria de éxito dentro de la alimentación animal, especialmente en el caso de la alfalfa, veza y esparceta, por reducir el grado de humedad y mantener todo el valor nutricional de las plantas. Con un precedente tan consolidado, era cuestión de tiempo que alguien apostara por realizar el mismo proceso con las frutas y verduras en la alimentación humana, una experiencia en la que se ha embarcado la joven emprendedora Sandra de Blas en su negocio situado en la localidad vallisoletana de Pedrajas de San Esteban. A base de jornadas interminables de trabajo, pero con la satisfacción de hacer un producto que merece la pena.

Todo empezó en el seno del proyecto Valladolid Emprende del Ayuntamiento de la ciudad, el esbozar una iniciativa relacioanda con su pasión, la naturaleza y, más en concreto, con los deshidratados. «Me pareció un mundo por explotar, en auge. Hice números, preparé un estudio de mercado, compré una deshidratadora casera para probar la aceptación... hasta asumir el riesgo de emprender como autónoma porque la actividad me enamoró», confiesa Sandra, que inicialmente montó un pequeño obrador en el centro de su pueblo.

Para producir un kilo de fruta deshidratada en necesario tener entre 10 y 20 kilogramos de materia prima fresca

Su historia de dificultades incluye un encuentro providencial con dos socios que unen esfuerzos y sinergias para alumbrar Alimentos Deshidratados Españoles y su marca Natursnacks, empresa que dirige ahora Sandra en solitario, con diferentes productos, el sello ecológico y una presencia creciente en ferias profesionales. La plantilla cuenta con cuatro personas de continuo, aunque en temporada la cifra alcanza las doce, todas mujeres de la zona que conocen este singular proceso de trabajo: para obtener un kilo de fruta deshidratada, se necesitan entre diez y veinte kilogramos de materia prima fresca, que suma un volumen anual cercano a las veinte toneladas.

«Toda la materia prima es de origen nacional salvo la piña, que procede de Costa Rica. Apostamos por un producto de calidad, ya sea de gama ecológica o convencional, y de proximidad, comprado directamente al agricultor para ser sostenibles y trabajarla en el momento óptimo de maduración», indica De Blas, quien explica que la deshidratación dura entre 12 y 24 horas. Las verduras, por ejemplo, son de Castilla y León; la naranja, de Valencia y Córdoba; la pera, de La Rioja, y el kiwi, de Asturias y Galicia, entre otras.

Además de las ya citadas, Natursnacks ofrece cocktails a un público fundamentalmente femenino, de mujeres preocupadas por su salud y la de sus hijos, «que intentar introducir las frutas deshidratadas como alternativa a las golosinas, dentro del cliente conocido como healthy, sin olvidar tampoco a los hombres», indica Sandra. Porque la ventaja de sus presentaciones, en formato de 1,5 o 2 raciones, favorece su ingestión en la oficina, entrenamientos, viajes o deportes al aire libre, entre otros momentos de la vida cotidiana, con un sentido eminentemente práctico que valoran los consumidores. Y sin perder un ápice de su calidad y propiedades.