El vicererctor de profesorado de la Universidad de Salamanca, José María Díaz
El vicererctor de profesorado de la Universidad de Salamanca, José María Díaz - D. ARRANZ
Educación

José María Díaz: «Es uno de los problemas más acuciantes que tenemos»

El vicerrector de profesorado de la Universidad de Salamanca cree que el mayor riesgo que se corre si no hay docentes funcionarios es «convertirnos en una academia superior de enseñanza»

ValladolidActualizado:

La de Salamanca es la universidad que más acusa el envejecimiento de los docentes, según los datos del Ministerio. Y así lo confirma su vicerrector de Profesorado, José María Díaz. «Ahora mismo es uno de los problemas más acuciantes que tenemos», subraya, junto a que la carga de trabajo ha aumentado mucho al no poder reponerse las jubilaciones en los últimos años.

«No hemos recuperado la plantilla original», lamenta el representante de la USAL, quien asegura que pese a que ya casi se han «liberado de la tasa de reposición» en algún momento se han llegado a jubilar 30 profesores funcionarios al año.

¿Cuál es el problema de no contar con una plantilla estable en las universidades? «El mayor riesgo que corremos si no tenemos docentes funcionarios es convertirnos en una academia superior de enseñanza», explica. Y es que «si no hay un profesorado estable que pueda llevar la docencia, la investigación y crear nuevo conocimiento, vamos en contra de los principios de la universidad de transmitir saber al exterior».

Ante este panorama es fácil que las personas que tienen pensado dedicarse a la docencia universitaria caigan en el «desánimo y el desaliento» y, por ello, desde el Estudio salmantino se están esforzando por estabilizar a los profesores asociados, que «tienen salarios bajos», y los ayudantes doctores, pero así «es difícil que los mejores quieran quedarse a continuar con su labor en la universidad».

Sin embargo, reconoce que «aún hay tiempo para actuar» y reconducir la situación. «Todo depende del dinero», explica. Así que solicita a la Junta de Castilla y León que incremente el capítulo de gastos de personal para poder recuperar plantillas, que éstas tengan «retribuciones dignas» y poder retener a los «más brillantes» para la docencia.