Rey entrega un premio a una profesora en una imagen de archivo
Rey entrega un premio a una profesora en una imagen de archivo - ICAL

La emotiva carta del consejero Fernando Rey a los docentes

«Me he emocionado hasta las lágrimas. Habéis sido terapéuticos», señala el máximo responsable autonómico en materia de educación en la misiva

M. ANTOLÍN
ValladolidActualizado:

Se va «orgulloso» del sistema educativo de Castilla y León, pero, sobre todo, «agradecido» a los profesores que lo componen, que han llegado a ser «terapéuticos» en una legislatura «nada fácil». Así se lo ha transmitido directamente a los docentes en una carta de despedida el consejero de Educación en funciones, Fernando Rey, que próximamente dejará el cargo. «Basta salir a cualquier parte de España para que los gestores y expertos me feliciten por nuestro sistema», reconoce, a la vez que les asegura que a él no le harían falta «ni evaluaciones ni felicitaciones» porque ha visto en directo su «trabajo, entusiasmo y pasión por los alumnos, por no dejar a ninguno atrás y por empujarles hacia adelante».

«Me habéis emocionado hasta las lágrimas varias veces, pero he intentado que no se me notara mucho porque quizá no es de recibo que un consejero vaya llorando por ahí (hay que venir llorado de casa), continúa la emotiva misiva. Como compañero -él también es docente- , confiesa que a lo largo de los cuatro años en los que ha sido el responsable de la cartera educativa, muchos de los docentes de la región le han ayudado a «reconectar» con su vocación. Así que emprende el camino de vuelta a las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, donde le esperan sus alumnos y «bastantes cosas que estudiar».

Disculpas

Regresa a su trabajo habitual «con mayor alegría y con mayor voluntad de enseñar (y de aprender)» de los estudiantes. «Habéis sido terapéuticos para mí», reconoce en un adiós, en el que asegura llevar «en el corazón» experiencias «inolvidables». Y es que han sido los propios docentes los que en muchas ocasiones le han hecho sentir como «el primero de los profesores y no el primero de los burócratas».

«Habéis sido terapéuticos para mí», reconoce en un adiós, en el que asegura llevar «en el corazón» experiencias «inolvidables»

También dedica unas líneas a la autocrítica: «Debo también disculparme por todo aquello que os haya parecido insuficiente, un error o un disparate», No quiere Fernando Rey eludir su «responsabilidad» en los que son sus últimos días en el cargo, pero también pide comprensión. «No me ha tocado una legislatura fácil».

Si bien recuerda que «fue bastante peor» la anterior, «la de la pavorosa crisis económica», en la que estuvo al frente de la Consejería Juan José Mateos. Entre los obstáculos que se ha encontrado, explica, están las dos prórrogas presupuestarias y que, aunque ha habido «recuperación», no ha sido aún «la deseable». También se ha topado con un «marco político nacional inestable» que ha impedido avanzar en su tan ansiado pacto educativo. «He apostado por una EBAU única que ojalá fructifique en el futuro, pero más allá de cosas concretas, me he empeñado en poneros a la vanguardia de la educación», confiesa Fernando Rey, que añade que si en algo ha puesto su empeño en estos cuatro últimos años ha sido en combatir «los tres males de la educación, las tres íes: ignorancia, inercia e ideología».

«Debo disculparme por todo aquello que os haya parecido insuficiente, un error o un disparate»

Aterrizó en el departamento de Educación por su compromiso personal con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, durante su último mandato «y nada más» y a él tanto como al vicepresidente, José Antonio De Santiago-Juárez, les estará agradecido «siempre». «Servir con el presidente Herrera ha sido un honor y un auténtico placer. Hay pocos dirigentes políticos que elijan a independientes», explica. Al echar la vista atrás asegura que ser consejero «es también una forma de aprendizaje/servicio (una fórmula que, por cierto, me encanta)». No se olvida de sus colaboradores más cercanos a lo largo de esta legislatura y a ellos les dedica también algunas líneas: «Son el mejor equipo educativo de toda España. Yo he intentado, básicamente, no distraerles».