Luis Jaramillo - Punto de vista

Coincidencias

«Los programas del PP y Cs están muy próximos y el entendimiento podría ser más fácil que con el PSOE, pero no va a ser tan sencillo»

Luis Jaramillo
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Hoy se escenifica en el Parlamento regional el comienzo de las negociaciones entre Ciudadanos y el PP para tratar de alcanzar un acuerdo de Gobierno para Castilla y León. Toda negociación tiene dos partes, la que se hace a la vista de todos, -la de hoy es la mejor muestra-, y la de los discretos contactos que los partidos políticos mantienen lejos de los medios de comunicación. Sobre los segundos pocas cosas se puede avanzar y si han existido solo con el PP o también con el PSOE, que aspira también a formar un gobierno de cambio en la Comunidad. Cs ha dibujado esta semana su hoja de ruta con claridad meridiana, con un decálogo que exigirá cumplir a sus futuros socios. A priori ese documento cumple el principio de que su principal socio debería de ser el PP, aunque no cierra la puerta a posibles acuerdos con el PSOE. De hecho, nada más conocer el documento, el PSCL se apresuró a emitir un comunicado asumiendo algunos de los puntos, no todos, dejando estos para la negociación que seguro que van a propiciar.

Alfonso Fernández Mañueco asumió ante la Junta Directiva de su partido la decisión de intentar una mayoría de centro-derecha para Castilla y León con la facilidad añadida de poder alcanzarla sin necesidad del escaño conseguido por Vox, uno de los temas que más recelo genera en Cs a nivel nacional.

Por lo que respecta al decálogo de la negociación con Cs es un hecho que los programas de este partido y del PP están muy próximos y el entendimiento podría ser, a priori, mucho más fácil que con el PSOE. Pero nos equivocaríamos si pensáramos que las cosas van a ser tan sencillas. No será una negociación fácil, ni de guante blanco, ni se circunscribirá exclusivamente al Gobierno de Castilla y León. Hay diputaciones y ayuntamientos importantes en la Comunidad que dependen también del acuerdo entre estos partidos y seguro que estarán sobre la mesa a la hora de negociar.

No parece difícil que Mañueco y su equipo accedan a las peticiones que realiza Cs, ni que facilite un recambio muy importante de nombres en el PP para un tiempo que Francisco Igea va a exigir que sea nuevo.

Con los resultados en la mano, el PSOE ganó las elecciones porque fue capaz de capitalizar la debacle de Podemos e IU, pero objetivamente la amplia caída del PP, que le llevó a perder las elecciones por 6 escaños, fue capitalizada por Cs, el gran ganador porque además es el árbitro. La suma total de votos por bloques no admite duda y eso va a ser un argumento de peso a la hora de negociar. Igea exigirá al PP un cambio de estilo, alejado de los planteamientos monolíticos del Gobierno de los últimos años, pero también lo hará con las personas, porque el PP debe dejar entrar aire fresco y ofrecer a la sociedad la idea que Mañueco ha venido patrocinando durante toda la campaña, que él representa un proyecto renovado. Para el PP, la reunión de hoy es una prioridad, como evidencia la presencia de García Egea. Por delante tenemos 10 días apasionantes en la historia política de la Comunidad.

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