Ignacio Miranda - Por mi vereda

Bestiario osero

«Cuando el oso siente invadido su hábitat se defiende, sin distinguir soberanos de plebeyos, jóvenes de mayores, cazadores de ecologistas»

Ignacio Miranda
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En nuestro bestiario ibérico hay dos episodios con tintes míticos, que forman parte de la historia y ahí siguen, olvidados, a salvo de los revisionistas dedicados a reescribirla. Uno es el escuadrón de elefantes de Aníbal en sus incursiones para conquistar las poblaciones vacceas de Helmantica y Arbucala -Salamanca y Toro-, que resultaron providenciales para salir también victorioso al enfrentarse a los carpetanos a orillas del río Tajo. Porque el general cartaginés anduvo por estas tierras antes de atravesar los Alpes con su recua de paquidermos en formación, camino del asedio de Sagunto y de la segunda guerra púnica.

La muerte del rey asturiano Favila por el ataque de un oso cerca de Cangas de Onís en el 739, cuando solo llevaba dos años en el trono, representa el segundo hito. El hijo de Don Pelayo, cetrero, se adentró solo con su azor en el bosque, según explica el historiador vallisoletano Fray Prudencio de Sandoval. Allí tuvo lugar el aciago lance con la fiera del que salió herido de muerte. Y bien, casi trece siglos después de aquella desgracia, esta semana por poco sucede otra parecida, cuando un septuagenario palentino que caminaba por la zona de Peña Cereza, en el parque natural de Fuentes Carrionas, sufrió la acometida de un plantígrado.

Soltero y vecino de la localidad de Polentinos, Secundino Estalayo se ha llevado un susto morrocotudo. Su perro empezó a ladrar en un paraje donde andaba un bicho encamado. El hombre se acercó y apareció el ejemplar, que de un zarpazo le tiró al suelo. Rodó unos metros para evitar que se encelara con él mientras su can hacía el quite. Una fisura en una costilla y un golpe en el muslo recuerdan la lid. Cuando el oso siente invadido su hábitat se defiende, sin distinguir soberanos de plebeyos, jóvenes de mayores, cazadores de ecologistas. Cuestión de instinto. Ayer y siempre.

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