El estudiante Roberto Castrillo Puent posa junto a su petición en change.org por una EBAU justa
El estudiante Roberto Castrillo Puent posa junto a su petición en change.org por una EBAU justa - ABC
Educación

51.500 firmas piden que la Selectividad tenga el mismo nivel en toda España

Un alumno leonés plantea la iniciativa porque el actual modelo perjudica a los esudiantes de la región

ValladolidActualizado:

Todos (estudiantes, padres, profesores y la administración) parecen estar de acuerdo, pero la solución no llega. El consenso es amplio en la postura de que el actual modelo de la prueba de acceso a la universidad -ahora EBAU, antes Selectividad- perjudica a los alumnos de Castilla y León. La exigencia del examen es superior a otras regiones y eso hace que las notas finales de los estudiantes autonómicos mermen en comparación con sus compañeros de otras autonomías para poder entrar en las facultades.

Así que un leonés que este mismo año se enfrentará a la prueba en junio, Roberto Castrillo Puente, ha decidido tomar su propia medida al respecto. A comienzos de este mes lanzó una petición de firmas en la plataforma change.org para exigir «una EBAU más justa», si puede ser, única para todo el país, o, al menos, con el mismo el nivel de dificultad en todo el territorio.

Ya van más de 51.500 apoyos en forma de rúbricas que no esperaba «para nada» su impulsor, estudiante del Colegio Virgen Blanca de León, al que le preocupa, y mucho, que su calificación final se vea resentida porque el examen de la Selectividad en la Comunidad es más duro que en otros lugares. La idea surgió cuando una de las profesoras de su centro comentó a sus alumnos los contenidos que estaban previstos para la prueba de la materia Historia de España.

Más polémica con Historia

Y es que si el año pasado hubo polémica con esta asignatura, en 2018 se vuelve a repetir. ¿El motivo? Al parecer, los coordinadores han decidido que en la Comunidad entren en el examen 97 estándares de aprendizaje, algo así como temas más o menos extensos, que abarcan desde la Prehistoria hasta la democracia. Ya en 2017, el profesorado de bachillerato sugirió que, al igual que hacen otras autonomías, se fijasen algunos contenidos como «prioritarios» para aligerar la carga a los chicos. Hubo algo de confusión porque algunos pensaron que sí sería así, aunque finalmente para el examen se tuvieron en cuenta todos los contenidos marcados por el Ministerio.

En las reuniones de este año, la petición ha sido la misma o, de no ser posible, que se aumente el número de preguntas en las que el alumnado puede escoger entre dos opciones. Pero, en principio, la contestación de la organización ha sido similar: estarán casi los cien estándares, un contenido «extensísimo», según los docentes, que sitúa a los estudiantes de la Comunidad «en desventaja» porque la mayoría de las regiones establecen alrededor de «un tercio de estándares prioritarios».

«Partimos de unas condiciones desfavorables», explica el alumno leonés. Por ejemplo, cita, en Cantabria o Extremadura son entre 27 y 30 estándares. Esto no quiere decir que el resto de los contenidos no vayan a caer en el examen, sino que hay algunos «prioritarios» en los que los docentes deben hacer mayor hincapié en sus clases.

Rigor y seriedad

El consejero de Educación, Fernando Rey, ya se ha referido a la polémica y ha asegurado que no quiere que la Comunidad cuente con el examen más difícil de España. Así, hace varios días consideró que es «razonable», que, «sin bajar el rigor ni la seriedad», los coordinadores de la prueba tengan en cuenta la situación en otras regiones.

«Confío en la inteligencia de los profesores que diseñan las pruebas», manifestó. No obstante, quiso dejar claro que «la ignorancia nunca es una opción para Castilla y León» y que aquellos que quieran acceder a la universidad deben superar el examen, informa Ical.

Desde la Consejería de Educación resaltaron, además, que no es este departamento el que elabora las pruebas de Selectividad, sino que hay un grupo técnico de materia formado por ocho profesores que deciden cómo será la prueba de cada asignatura.

«Estoy harto de que tengamos tantas dificultades para acceder a las carreras que queremos cursar por culpa de un sistema educativo deficiente» en el que se inflan las notas para determinados grados y «no existe una valoración objetiva del nivel del conocimiento del alumno», detalla Roberto Castrillo en su petición.

Ante este panorama, el estudiante leonés teme quedarse fuera de alguna de las titulaciones que desea cursar en la universidad, las vinculadas a Ciencias de la Salud, que son también en las que más notas de acceso se suelen pedir las universidades.

Salir de la Comunidad

«Si todos podemos acceder a las mismas universidades en España, lo justo sería que todos tuviéramos el mismo examen o el mismo nivel de contenidos», subraya. «Así lo que fomentan es que los de Castilla y León tengamos que irnos fuera estando mejor preparados porque en la nota final eso no se refleja al tener un examen más difícil», lamenta el alumno.

Y es que, hay que tener en cuenta que Historia es una asignatura obligatoria de la que todos los alumnos tienen que examinarse con independencia de la rama de Bachillerato que hayan escogido. Tras haber conseguido más de 51.500 firmas, Roberto Castrillo espera ahora que, tanto la Junta como el Gobierno de España, atiendan a su petición de una prueba «justa» en la Comunidad.

Las organizaciones sindicales también se han mostrado críticas. Desde Stecyl, aseguraron que, aunque los criterios de la prueba se hayan publicado tarde por parte del Ministerio, «la experiencia y el conocimiento de lo que se hace en otras comunidades, con las que compite nuestro alumnado en el acceso a carreras como Medicina, deberían haber servido a la Consejería para mejorar y flexibilizar unas pruebas que determinan el futuro académico de los alumnos».

En la misma idea coincide el sindicato CSI-F, que exige mejor coordinación y que se evite generar la «alarma social» que sí hubo el curso pasado.