Algunas de las piedras aparecidas por el Casco histórico de Toledo
Algunas de las piedras aparecidas por el Casco histórico de Toledo

Aparecen en Toledo piedras moradas en homenaje a los represaliados franquistas

Los guijarros, con el nombre de toledanos asesinados por la dictadura, fueron encontradas en diferentes puntos del Casco histórico de la ciudad

ToledoActualizado:

Ha vuelto a suceder. Otro misterio recorre las calles de Toledo. Después de los cerdos, los peces y las portadas de la revista Cerdos&Peces con rostros conocidos de toledanos, ahora el enigma toma forma en un número indeterminado de piedras pintadas de color morado con nombres de vecinos de la ciudad represaliados por el franquismo que han aparecido en su Casco histórico.

Las piedras, sobre las que hay escritas el nombre, los apellidos de estas personas y una cruz con la fecha de su fallecimiento, aparecieron este viernes en diferentes puntos del barrio más antiguo de la ciudad, como la puerta del Cambrón, la plaza de Amador de los Ríos, Zocodover, los remontes mecánicos o el cauce del río.

Como en los anteriores misterios, se desconoce quién es el responsable de repartir las piedras por la ciudad, pero lo que es seguro es que quien está detrás tenía la intención de rendir un homenaje a estos toledanos que fueron asesinados por el régimen franquista.

Entre ellos, se encuentran nombres como Jesús Díaz-Maroto Sánchez-Urda (1936), Mariano García Cabello (1936), Antonio Molina Molina (1936), Eleuterio López Barroso (1936), Deogracias Gamero Gutiérrez (1936), Antonio Lago Martín (1936), Florentino Gutiérrez García (1940), Cipriano Martín López (1940) o Pablo Sánchez Sánchez (1942).

Más piedras con nombres de represaliados por el franquismo
Más piedras con nombres de represaliados por el franquismo

Estos nombres son una muestra de las personas que aparecen en estas piedras moradas y que se corresponden con algunos de los 3.339 toledanos represaliados por el franquismo que el historiador José María Ruiz Alonso recoge en su libro La Guerra Civil en la provincia de Toledo. Esta es la conclusión a la que ha llegado el también historiador y portavoz de Ganemos Toledo, Javier Mateo, quien, desde que el viernes por la mañana tuviera constancia de estas piedras, comenzó a buscar el sentido a este misterio.

«La aparición de estas piedras con estos nombres responde a un mismo patrón: todos son personas que fueron vecinos y empadronados en la ciudad de Toledo, y que fueron asesinados también en la capital regional en el año que se indica», afirma Mateo. Algo que coincide también con el listado de personas ejecutadas por el franquismo que elaboró el presidente del Foro por la Memoria de Toledo, Emilio Sales, quien defiende que «posiblemente» los restos de estos toledanos podrían encontrarse en fosas comunes del patio 42 del cementerio municipal, donde habría casi 200 represaliados.

Mateo no sabe si esta afirmación tiene visos de ser real, pero de lo que sí está seguro es que esta inciativa llevada a cabo por desconocidos es diferente a los misterios anteriores porque, en su opinión, «mientras que los cerdos, los peces y las portadas de revista tienen una intención más cultural, la aparición de estas piedras busca más homenajear a los represaliados por el franquismo. En cualquier caso, agradezco a los responsables de este hecho el homenaje anónimo a estos toledanos».