Un empleado de Correos se acerca a una mesa electoral en Toledo
Un empleado de Correos se acerca a una mesa electoral en Toledo - H. FRAILE

La ley electoral de Castilla-La Mancha, aliada en la mayoría absoluta de Page

Premia sobremanera a los partidos más votados y desprecia al resto. Con un 44% de apoyos, el presidente socialista ha logrado 19 de 33 escaños. En Toledo la alcaldesa Tolón, también con un 44%, se ha quedado en 12 de 25 ediles

ToledoActualizado:

Castilla-La Mancha es ese lugar en el que con 150.008 votos no obtienes ningún diputado y con 122.619 sacas cuatro. La «culpa» la tiene la ley electoral aprobada durante el Gobierno de María Dolores de Cospedal y mantenida luego por el Ejecutivo de Emiliano García-Page.

La peculiaridad de la ley electoral de la región son los poquísimos diputados que se eligen, apenas 33, respecto a otras comunidades autónomas. Por poner un ejemplo: Extremadura tiene la mitad de población que Castilla-La Mancha y, en cambio, en su Parlamento hay el doble de diputados, hasta 65.

Esto ya provocó que en las elecciones de 2015 Ciudadanos se viera perjudicado al sacar 95.230 votos y no entrar en el Parlamento regional. Sin embargo, Podemos, con 107.463 apoyos, obtuvo dos diputados. Ahora, en los comicios del pasado domingo, el beneficiado es Ciudadanos, ya que con 122.619 votos ha logrado cuatro diputados; mientras que los perjudicados son Vox y Unidas Podemos, que se quedan fuera pese a sumar entre ambos los mencionados 150.008 votos.

Por otro lado, esta anomalía beneficia sobremanera al partido ganador. En estas elecciones el PSOE ha logrado 475.368 apoyos, lo que dividido entre los 19 diputados obtenidos quiere decir que para cada uno de ellos ha necesitado 25.019 votos. Si se tiene en cuenta que Vox ha logrado 75.636 apoyos y Unidas Podemos se ha quedado en 74.372, la conclusión evidente es que una justa representación no es el fuerte de la ley electoral de la región.

El resultado del PSOE hace que Page tenga una holgada mayoría absoluta (19 sobre un pleno de 33 diputados) con un 44,11 por ciento de los votos. En las elecciones municipales, su compañera en el PSOE Milagros Tolón seguirá en la Alcaldía de Toledo al obtener un apoyo del 44,23 por ciento. Sin embargo, Tolón se ha quedado a un concejal de la mayoría absoluta (12 sobre un pleno de 25) y tendrá que pactar con Unidas Podemos.

Para comprender esta discordancia hay que tener en cuenta que en las elecciones municipales hay una única circunscripción, mientras que en las autonómicas de Castilla-La Mancha son cinco, tantas como provincias. Lo cual limita aún más a los pequeños partidos y favorece a los grandes.

De hecho, si en la región solo hubiese una circunscripción, la distribución de los 33 diputados de estas elecciones habría sido distinta. Así, el PSOE habría sacado 15 diputados (y no 19), el PP se quedaría en 10 (los que tiene), Ciudadanos en 4 (también los que tiene) y tanto como Vox como Unidas Podemos tendrían 2 cada uno (y no ninguno). Dicho de otra forma: Page no hubiera sacado mayoría absoluta y necesitaría el apoyo de Unidas Podemos o Ciudadanos para gobernar.

Por último, al dividir la región en cinco circunscripciones, ocurre que hay provincias en las que el voto vale la mitad que en otras. Ahora mismo, la provincia de Toledo es la más poblada y la que más diputados tiene con 9. Le siguen Albacete y Ciudad Real con 7 cada una, y Guadalajara y Cuenca con 5.

Pues bien, en Toledo el noveno y último diputado ha sido para el PSOE con 32.311 votos. En Albacete, el séptimo diputado también se lo llevaron los socialistas, pero con 21.547 votos. En Ciudad Real fue Ciudadanos el que logró el séptimo diputado con 30.123 votos. Por último, en Guadalajara y Cuenca el PSOE se hizo con el quinto representante con 16.618 y 17.957 apoyos, respectivamente.