Torrent, en el Parlament
Torrent, en el Parlament - REUTERS

El presidente del Parlamento catalán inventa un desplante al Rey

La ley dice que debe notificar a Zarzuela el resultado de la votación por escrito, pero no en persona

MadridActualizado:

Ni el Rey espera la visita del presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent (ERC), ni este tiene que ir al Palacio de La Zarzuela. Basta con que envíe a la Jefatura del Estado el resultado de la votación de investidura por escrito. Sin embargo, Torrent ha tratado de convertir este procedimiento legal en un desplante al Rey para sacar rentabilidad política ante su electorado.

Tanto la Constitución como el Estatuto de Cataluña establecen que el presidente del Parlamento autonómico debe comunicar por escrito al Rey el resultado de la votación, lo que se puede hacer por correo electrónico, por fax o a través de un letrado del Parlamento autonómico, pero ninguna norma señala que deba ir el presidente en persona. En realidad, el procedimiento es igual para todas las Comunidades autónomas y no marca ningún trato para Cataluña.

Sin embargo, en el reinado anterior, Don Juan Carlos tenía la costumbre -salvo alguna excepción- de recibir en audiencia después de las elecciones autonómicas a los presidentes de los Parlamentos de las llamadas comunidades históricas (Galicia, País Vasco y Cataluña), para que éstos le entregaran en mano el documento oficial sobre la investidura del nuevo presidente autonómico.

Estas audiencias en La Zarzuela sólo eran una costumbre, una deferencia del anterior Rey, ya que ni la Constitución ni los Estatutos de las autonomías establecen que tengan que celebrarse. Lo que sí es imperativo legal es que los Parlamentos autonómicos envíen al Rey un documento oficial que acredite la investidura del nuevo presidente, y así lo hacen todas las Comunidades autónomas. Cuando el Jefe del Estado reciba ese documento refrendado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, podrá firmar el decreto con el nombramiento del nuevo presidente de la Generalitat y se publicará en el Boletín Oficial del Estado.

Torrent ha justificado su supuesto desplante al Rey con el argumento de que el Jefe del Estado declinó recibir a la anterior presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, tras la votación de investidura de Carles Puigdemont. Sin embargo, Don Felipe nunca se negó a recibirla. En realidad, la Cámara catalana se limitó en aquel momento, enero de 2016, a llamar por teléfono al Palacio de La Zarzuela para consultar los mecanismos para la toma de posesión del nuevo presidente de la Generalitat, y el jefe de la Secretaría General de la Casa del Rey, Domingo Martínez Palomo, remitió una comunicación por escrito al Parlamento de Cataluña con las instrucciones precisas.

Esta nota decía lo siguiente: «Con la finalidad de cumplir los trámites establecidos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía de Cataluña, agradeceré que la comunicación oficial de la presidenta del Parlamento de Cataluña a Su Majestad el Rey se realice por escrito, a través del Jefe de la Casa».

En esa llamada telefónica del Parlamento catalán no se pidió expresamente audiencia al Rey, sino que se consultaron los trámites legales y las opciones para hacer llegar el documento. Sin embargo, Carme Forcadell lamentó después que no se hubiera celebrado esa audiencia con el Rey, a pesar de que nunca la pidió.