Doña Sofía sostiene de la mano a sus nietas en presencia de los Reyes a la entrada del hospital donde se recupera Don Juan Carlos - EFE

La operación propició la reparación tras el vídeo de Palma

Tras los gestos de Doña Letizia con Doña Sofía y de la Princesa de Asturias con su abuela, el Rey zanjó el incidente: «Todo está bien»

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La operación de Don Juan Carlos, que estaba prevista para este mes, propició la aparición en público de la Familia Real el pasado fin de semana, lo que permitió que se tomaran diversas fotografías que contrarrestaran los efectos de los vídeos grabados hace una semana y que desencadenaron un tsunami de críticas sobre Doña Letizia y cuestionaron la educación de la Princesa de Asturias.

Si el sábado fue Doña Letizia quien se volcó en muestras de afecto con su suegra, a la que abrió la puerta del coche para ayudarla a salir, tanto a la llegada como a la salida del centro sanitario, el domingo fue la Princesa de Asturias quien ofreció su mano a su abuela para que se bajara del vehículo. A sus 79 años, Doña Sofía no necesita ayuda alguna para abandonar el vehículo, pero era la forma de expresar gráficamente ante el público el deseo de madre e hija de reparar lo ocurrido el domingo de Pascua.

«Todo está bien», añadió el Rey a la salida del hospital y, con estas tres palabras, zanjó la tormenta que ha estado azotando durante toda la semana a la Familia Real, después de que el martes se difundiera un vídeo grabado el pasado domingo en la catedral de Palma de Mallorca, en el que se veía a Doña Letizia impidiendo a Doña Sofía hacerse una foto con sus nietas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía. Don Felipe respondía así a la pregunta de una periodista sobre la imagen de unidad que ofrecía la Familia Real, una semana después del incidente, en la puerta del Hospital La Moraleja de Sanitas.

Las palabras del Rey se sumaron a las imágenes captadas durante el sábado y el domingo en el centro sanitario, en las que se pudieron ver numerosas muestras de afecto de Doña Letizia a Doña Sofía y de la Princesa de Asturias hacia su abuela para contrarrestar los efectos del vídeo.

La madre del Rey llegó al centro sanitario poco después de las dos de la tarde con los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía. Los cinco llegaron en un vehículo conducido por Don Felipe. En los asientos de atrás viajaba Doña Sofía, flanqueada por sus nietas. Cuando llegaron al hospital, Doña Letizia se bajó del coche y abrió la puerta trasera para que saliera la Princesa de Asturias. Leonor, en lugar de salir directamente, tuvo un gesto cariñoso con su abuela, a la que ofreció su mano para bajarse del vehículo. A continuación, la Infanta Sofía, que había salido por la otra puerta, se acercó a Doña Sofía.

La colaboración de Doña Sofía

También la madre del Rey corroboró con su actitud las palabras del Rey y, cuando se bajó del coche, cogió a cada una de sus nietas de una mano y se dirigió a la puerta del hospital. En la entrada del centro, Doña Sofía se hizo la foto con sus nietas que no pudo hacerse el pasado domingo en la catedral de Palma de Mallorca. Mientras, los Reyes aguardaban un poco separados del grupo para dejar todo el protagonismo a la Reina madre y a las niñas, que se mostraron muy sonrientes.

Tras posar unos instantes, los cinco entraron en el centro sanitario para visitar a Don Juan Carlos, entre los aplausos del público que aguardaba en las inmediaciones del establecimiento sanitario.En una habitaciónLa Familia Real al completo se reunió en la habitación del hospital donde Don Juan Carlos se recupera de la operación de rodilla a la que fue sometido el sábado. Tal como estaba previsto, el Rey padre abandonó la UCI a las once de la mañana de ayer y fue trasladado a una habitación de planta. Fuentes del hospital indicaron que la evolución de Don Juan Carlos es favorable y que su alta hospitalaria dependerá del criterio del cirujano.

La intervención, que fue realizada por el doctor Primitivo Gómez Cardero, jefe del Servicio de Traumatología del centro sanitario, consistió en la sustitución de la prótesis que le fue implantada en la rodilla derecha el 3 de junio de 2011. El objetivo de esta operación es que Don Juan Carlos disfrute de una mayor movilidad y estabilidad con una prótesis de última generación. Según explicó Don Felipe a la salida, su padre «tardará poco en volver a casa».

Cuando los Reyes y sus hijas abandonaron el hospital, Doña Sofía se quedó a almorzar en la cafetería del centro sanitario y, pasadas las cuatro y media de la tarde, se le sumaron Doña Elena y sus hijos, Felipe y Victoria. La Infanta ya había estado por la mañana visitando a su padre, con quien permaneció más de una hora y, a la salida, comentó que su padre «está muy bien. Está en su cuarto y está fenomenal».

Tras la visita vespertina, Doña Sofía y Doña Elena confirmaron la buena evolución del Rey. Dijeron que se encuentra «fantástico», «recuperándose» y «haciendo ejercicios» de rehabilitación. Cuando la Infanta y sus hijos se despidieron de Doña Sofía, Victoria hizo una reverencia a la Reina, que le correspondió con gestos muy cariñosos.

El gesto con la prensa

Doña Sofía también quiso saber si los periodistas que esperaban noticias sobre el estado del Rey en la puerta del centro habían comido. Lo cierto es que el hospital estuvo ofreciendo durante todo el fin de semana bocadillos, pastas, café con leche y bebidas a los informadores. Además, les facilitó paraguas y llegó a instalar un par de carpas para protegerles de la lluvia.