Stephen Hawking sobrevolando Tenerife
Stephen Hawking sobrevolando Tenerife - ABC

Stephen Hawking, el científico que se sintió engañado en Tenerife

Trajo a las islas un elenco de primeras autoridades científicas y se marchó con su festival astronómico a Noruega por impago

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

La muerte de Stephen Hawking deja una deuda pendiente de las autoridades de la isla de Tenerife con el matemático: la ética. A pesar del discurso oficial de su adoración a la gastronomía de la islas, en Canarias se sintió defraudado. No fueron correctos para pagarle sus honorarios en tiempo y forma. El Gobierno de Canarias ha expresado este miércoles su pésame por el fallecimiento.

Y eso que Stephen Hawking sostenía teorias preciosas sobre Canarias: «Era fundamental para entender nuestro lugar en el Universo». Hizo varios actos para promocionar la ciencia para orgullo de los isleños; pero se marcharía asqueado. Al matémático hablar de procesos adminisrativos le generó malas energías sobre el destino.

Encantado del calor popular, pero de mal humor porque le fallaron los que mandan en las islas. «Estoy decepcionado de que las grandes corporaciones hayan dicho que no apoyarán el festival y que no les importa», decía en 2016 en su mombre el divulgador científico Neil deGrasse Tyson. Nadie dimitió.

Las formas

En Tenerife, sus autoridades le obligarían a contratar proveedores de la órbita insular en contra de su criterio. Y se dispararía el gasto. El festival astronómico se mudó a Noruega pagando los canarios los platos rotos de los desplastes denunciados por el científico.

Cuando la noticia de su marcha fue adelantada por ABC, en octubre de 2016, rápidamente intentaron ofrecer mil respuestas. Pero la decisión de abandonar Canarias nunca se reconsideró. En febrero de 2017 se anunció que su nombre estaría en un efidicio del IAC en Tenerife. El daño de reputación del destino ya estaba hecho.

Al equipo del matemático le echaron en cara la ausencia desde Tenerife de la ausencia de un estricto seguimiento al plan de negocio comprometido en Canarias para que el festival Starmus. Se improvisaría y las previsiones de gasto se disparataron. Stephen Hawking y Garik Israelyam habrían perido 350.000 euros. No fue tanto el dinero. Fueron las formas.

Morosos

Donde no se había cumplido con Starmus tiene un origen: Tenerife. En la isla de La Palma, que es donde realmente las islas se ganaban el prestigio internacional por el IAC, el desplante financiero sentó fatal. En La Palma pagaron pero en Tenerife, no. La culpa, de acuerdo con los politicos, cuestiones administrativas.

Anselmo Pestana (PSOE), el presidente de la isla, lo dejaba claro entonces: «es una pena que se haya tenido que marchar de Canarias por la acumulación de impagos que no tienen nada que ver con el Cabildo de La Palma».

Para Pestana, aquel verano 2016 el Festival Starmus invirtió 500.000 euros y se marchó con deudas de 350.000 euros porque el Cabildo de Tenerife «dejó de pagar» unos 120.000 euros, «Atos Consulting otros 160.000 euros» y «el ITER, dejó de financiar 75.000 euros comprometidos».

En La Palma, sí

Las autoridades de Tenerife apuntaban que la existencia de calendario electoral en Canarias de verano de 2016 le retrasó pagos. Pero que se cumpliría con el científico. Dijeron que Tenerife y Noruega compartirían el festival Starmus. Nunca regresó.

Para colmo, demás de las deudas, Stephen Hawking recibió amenazas en Tenerife de una mujer noruega, a la que se le dictó una orden de alejamiento. Garik Israelyam, que tiene una especial relación con La Palma por sus intereses con el Instituto Astrofísica de Canarias, ha expresado a las autoridades de la isla su disposición para «cualquier acción que se quiera realizar en La Palma».