Casos de «oído del surfista» en antiguos habitantes de Canarias

Encuentran pistas en Gran Canaria sobre actividades en el mar, división del trabajo por género y condiciones ambientales anteriores a la Conquista

Las Palmas de Gran Canaria Actualizado: Guardar
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Los antiguos canarios estaban metidos tanto tiempo en el agua como la gente que hace surf y esperan a que llegue una ola para deslizarse. Esto, con el paso del tiempo, genera una enfermedad que se conoce como «oído del surfista». La surfera Julie Cox lo define como «crecimiento anormal del hueso del canal del oído causado por la repetida exposición al agua y viento fríos». Hay que operar para que el paciente pueda escuchar bien.

En restos óseos encontrados en el espacio arqueológico de La Guancha, en Gáldar, en la zona norte de Gran Canaria, expertosen historia y medicina forense han identificado un alto índice de antiguos isleños con la patología de «oído del surfista». Es un tema intrigante para los investigadores porque precisamente La Guancha se encuentra en lugar donde se considera que se produce la mejor ola del mundo para bodyboard (deporte basado en el deslizamiento sobre la superficie o pared de la ola con una tabla).

Huesos alterados por el agua

Las crónicas de la Conquista dicen que nadaban como peces. El surf no es cosa de hawaianos, eso se descubrió siglos más tarde con el británico James Cook. La primera noción de surf en la historia se detalla en « Historia natural y moral de las Indias» que hizo Fray José de Acosta en el año 1590.

De Acosta, antropólogo, describe como « el Caballito de Totora» una «cosa de gran recreación, porque eran muchos y cada uno en su balsilla caballero o sentado a porfía cortando las olas del mar, que es bravo allí donde pescan, parecían los tritones o neptunos, que pintan sobre el agua».

El doctor Rudolf Virchow detalla muy bien el «oído del surfista» entre indios peruanos en la ponencia presentada en la sesión de la Real Academia de Ciencias de Berlín del 10 de diciembre de 1885 y titulada « Sobre los huesos patológicamente alterados de los antiguos peruanos».

Los expertos apuntan que es «posible atribuir un carácter lúdico», no solamente alimentario

El estudio «Las exotosis auriculares prehispánica de Gran Canaria», de los profesores Velasco Vázquez, Betancor Rodríguez, González Reimers, Martín Rodríguez y Arnay de la Rosa, respectivamente, de ULPGC, Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario de Canarias, del Departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna y de la Facultad de Geografía e Historia de la ULL, pone de relieve alta presencia de « oído de surfista» en antiguos canarios del yacimiento de La Guancha en Gáldar y casi la igualdad de género entre hombres y mujeres en esta afección, es decir, que en el mar había pleno empleo.

Los expertos han detectado «oído del surfista» en 48 de los 358 cuerpos de antiguos canarios estudiados en diversos yacimientos de la isla, 13,4% del total. La mayor parte de ellos, en La Guancha. «El porcentaje relativamente elevado de exostosis auriculares en esta población», señalan los expertos. Entre hombres, esta anormalidad ósea afecta 16%, es decir, 32 de 200 casos. Algo superior en mujeres: 11,11% (16 de 144 casos). En zona de cumbre apenas un 1%.

El uso del junco en el mar

El estudio detalla que «la bilateralidad de las exostosis auriculares afecta al 79,2% del conjunto de población en la que pudo determinarse su presencia, siendo ligeramente más elevados los casos pertenecientes al género masculino (66,7%) que los femeninos (31,6%)».

Fray José de Acosta, en el año 1590, apunta que en Perú se usaba junco. Mismo material que se emplearía en Gáldar donde el junco se encontraba en múltiples zonas como Barranco de El Juncal y que traía agua desde lo que hoy es Agazal o Tres Cruces, área de influencia de la familia Díaz de Aguilar y depositaria de la ermita de San Isidro El Viejo.

Cerca de Barranco Juncal está el yacimiento de Maypez, Agaete, donde se ha encontrado una canoa hecha de pino canario. Torriani habla de lo bien que nadaban los canarios. La profesora Bertila Galván ha estudiado el uso del junto entre los antiguos isleños.