Un productor, junto a sus perros especializados en detectar la trufa, hongo que crece bajo tierra
Un productor, junto a sus perros especializados en detectar la trufa, hongo que crece bajo tierra
Sociedad

La provincia de Huesca reparte otros 250.000 euros para extender las plantaciones de trufa

La Diputación de Huesca lanza una nueva edición de esta línea de subvenciones. Esta provincia suma ya 1.500 hectáreas dedicadas al cultivo de la trufa

Zaragoza Actualizado: Guardar
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La Diputación de Huesca (DPH) acaba de abrir una nueva convotaria de subvenciones para fomentar el cultivo de la trufa en esta provincia, un hongo que se ha llegado a pagar a más de mil euros el kilo en años en los que su cotización ha sido especialmente elevada. Aragón se ha convertido en uno de los territorios con más cultivo trufero. Hace años ya suponía el 20% de toda la producción mundial de trufa negra. Y la provincia de Huesca destaca dentro del mapa productor aragonés, debido a las buenas condiciones del terreno.

La Diputación de Huesca considera que es una actividad estratégica para el medio rural. De ahí la línea de subvenciones con la que lleva apoyando desde hace años la conversión de suelos en superficie trufera. Para este año, la convoctoria que acaba de lanzar está dotada con un total de 250.000 euros, a repartir entre quienes promuevan nuevos terrenos de producción de trufa o aquellos que inviertan para consolidar los ya existentes.

En estos momentos, la provincia de Huesca ya suma 1.500 hectáreas dedicadas al cultivo de la trufa, repartidas por siete de las diez comarcas oscenses.

El plazo para solicitar estas subvenciones en materia de truficultura finalizará el próximo 7 de febrero, según acaba de publicar el Boletín Oficial de la Provincia. La responsable de Iniciativas y Tecnología en la DPH, María Rodrigo, resalta el papel que está cumpliendo el «mantener un programa en el tiempo», que cifra «a razón de 70 hectáreas por año». «Se ha equiparado al de truficultores que optan por mejorar y hacer más productivas sus plantaciones», explica. Y afirma que «lo que pretendemos es que ahí donde haya posibilidades de que pueda funcionar este cultivo, apoyarles para generar economías complementarias en los pueblos, que es una de las funciones de este proyecto».

Dirigida a cubrir el 80% de los gastos, esta línea de subvenciones contempla dos ámbitos de actuación: crear nuevas plantaciones, con una superficie mínima de 2.000 metros cuadrados -caso en el que se costean las inversiones para instalar cercados-; y la consolidación y mejora de las parcelas ya cultivadas -se subvencionan inversiones tales como las destinadas a incorporar sistemas de riego, la pozos y otros sistemas de traída de agua o almacenamiento para conseguir las condiciones más óptimas-. La ayuda de la Diputación es de hasta 20.000 euros por todos los conceptos y se tiene en cuenta la proporción de la superficie de la parcela. El cálculo se hace en base a 2.500 euros por hectárea.

Aunque las áreas predominantemente truferas siguen siendo la Ribagorza y en general la zona norte y prepirenaica, en los últimos años se ha logrado extender este cultivo a gran parte del territorio. «En la última convocatoria llegamos con esta ayuda a 55 plantaciones de hasta treinta municipios diferentes», explica María Rodrigo.