El empresario Victorino Alonso, apodado el «rey del carbón», en una imagen de archivo
El empresario Victorino Alonso, apodado el «rey del carbón», en una imagen de archivo - Jesús Díaz
Patrimonio histórico

Perdonan la cárcel al empresario que destrozó una cueva del Neolítico valorada en 51 millones de euros

Un juez le suspende la pena de prisión tras convertir esa joya en un comedero de cabras al servicio de su gran coto de caza

R. Pérez
ZaragozaActualizado:

El empresario que destrozó una cueva del Neolítico valorada en 51 millones de euros no pisará la cárcel por este delito contra el patrimonio histórico español. Un juez le ha librado de ello, dos años después de ser juzgado y condenado como responsable de haber arrasado esa joya prehistórica para convertirla en un comedero de cabras.

La Cueva de Chaves se encuentra en Bastarás (Huesca). Está enclavada en una gran finca explotada como coto de caza y que acabó en manos del empresario leonés Victorino Alonso, conocido como el «rey del carbón» por sus empresas mineras. En el año 2007 decidió meter maquinaria para allanar la cueva y acondicionarla como comedero y refugio para las cabras que pueblan la zona, al servicio del coto de caza.

En 2016, un juzgado condenó a Victorino Martín por este desastre provocado. Le impusó una pena de dos años y medio de cárcel y una indemnización de 21,49 millones de euros, la mitad delos 51 millones de euros en que los expertos valoraron esa joya del Neolítico. Le condenaron a pagar la mitad porque la Justicia consideró que la otra mitad del desastre fue culpa del Gobierno aragonés, la Administración a la que el mismo fallo puso en evidencia por su dejadez y su inacción para evitar a tiempo aquel destrozo irreparable. Curiosamente, sin embargo, a quien Victorino Martín debía pagar su parte, esos 21,49 millones de euros, era el Gobierno aragonés –que además de corresponsable fue declarado también damnificado-.

Victorino Alonso alegó ser insolvente, y la Justicia se lo aceptó. Su empresa Fimbas fue declarada responsable subsidiaria, pero tampoco ha pagado los 21,49 millones de euros. Ha ofrecido darle la finca al Gobierno aragonés para saldar parte de esa deuda. La finca ha sido valorada en menos de 13 millones de euros y el Ejecutivo autónomo parece estar dispuesto a aceptarla, pero la recibirá con una cueva del Neolítico destrozada para siempre. Y, para rematar el enredo, la pena de cárcel se queda en nada.

Entrada a la Cueva de Chaves (Hueca), la joya del Neolítico que fue destrozada para ponerla al servicio de las cabras de un coto de caza
Entrada a la Cueva de Chaves (Hueca), la joya del Neolítico que fue destrozada para ponerla al servicio de las cabras de un coto de caza

Victorino Alonso ha eludido la prisión gracias a una cadena de decisiones judiciales que han llegado después de que fuera condenado en 2016 y que han jugado en su favor. En primer lugar, la pena de dos años y medio que se le impuso fue rebajada luego a dos años por la Audiencia de Huesca. La reducción fue relevante, porque la legislación española establece la posibilidad de suspender el ingreso en prisión de aquellos a los que se impongan penas no superiores a dos años. Y eso es lo que Victorino Martín ha alegado, y con éxito. El juzgado de lo Penal número 1 de Huesca acaba de decidir que se le suspenda la pena de cárcel, con la única condición de que no cometa ningún otro delito en los próximos tres años.

La Fiscalía, el Gobierno autonómico y la Asociación para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) se habían opuesto a que se le librara de la cárcel, dada la gravedad de los hechos por los que fue condenado y el hecho de que no haya abonado la multimillonaria indemnización que se le impuso. El juez, sin embargo, no ve motivo para no beneficiar a Victorino Alonso con la suspensión de la pena de prisión.