Los turolenses expresaron su hartazgo el 10 de febrero en una masiva manifestación para exigir una mejor Sanidad
Los turolenses expresaron su hartazgo el 10 de febrero en una masiva manifestación para exigir una mejor Sanidad - Efe
Sanidad

El Hospital de Teruel vuelve a quedarse sin médicos en servicios clave

La doctora que cubrió la vacante de Reumatología no ha durado ni un mes: ya ha dejado la plaza

ZaragozaActualizado:

La falta de médicos vuelve a hacerse notoria en el Hospital de Teruel. Las promesas de la Consejería de Sanidad que lanzaron semanas atrás para calmar los ánimos de los turolenses no han cuajado en la práctica, y tampoco ha surtido efecto tangible la masiva manifestación de hace un mes, que llenó las calles de esa capital de provincia para clamar por unos servicios sanitarios adecuados.

La situación se palió a finales de febrero, pero en pocas semanas se ha descubierto que la cobertura de vacantes solo fue un remiendo pasajero, no definitivo. Lo ocurrido en la plaza de Traumatología lo demuestra: el hospital turolense se quedó sin especialista en esa disciplina, la situación se prolongó en el tiempo, al final se consiguió cubrir la vacante con una traumatóloga que se incorporó el 11 de febrero, pero ya ha dejado el centro. La doctora ha renunciado, así que la consulta de Traumatología vuelve a estar sin nadie que la atienda en el Hospital de Teruel.

Los problemas afectan también a otros servicios. Es el caso de la especialidad de Otorrinolaringología, que solo cuenta con un facultativo y ni siquiera a tiempo completo, solo a media jornada.

La falta de médicos afecta de lleno a la atención sanitaria que se presta en el Hospital de Teruel, que depende del Gobierno aragonés. Por ejemplo, el hecho de que no haya traumatólogo obliga a los pacientes a conformarse con ser atendidos por especialistas de Medicina Interna o por trasladarse a Zaragoza para ser visitados en los hospitales de la capital aragonesa, a 170 kilómetros por carretera, a un par de horas en coche y a casi dos horas y media en tren –la única línea férrea con la que cuenta la provincia de Teruel está sin electrificar y es famosa por la precariedad del trazado-.

Lo peor es que la situación del Hospital de Teruel no tiene visos de resolverse con rapidez, y el hartazgo cunde entre la población, como quedó de manifiesto en la manifestación del 10 de febrero.

Sumido desde hace años en una continua y acusada falta de médicos, el problema no se ha solucionado y no tiene fácil resolución. De hecho, ningún responsable de la Administración autonómica se atreve a pronosticar siquiera cuál es el futuro esperable a medio plazo. Y la experiencia acumulada no da alas al optimismo.

El gerente del sector sanitario de Teruel, José Ignacio Escuín, dice que habrá que esperar «al menos» dos ó tres meses para ver hacia dónde evoluciona la situación. Para entonces se conocerán los resultados de la Oferta Pública de Empleo (OPE) que se tramita en la Sanidad aragonesa. Y para entonces, también, se tendrán los datos de los nuevos médicos que salen de la último promoción MIR. Será en ese momento, dice Escuín, cuando habrá elementos ciertos para saber cómo se puede solucionar la actual carencia de médicos en el Hospital de Teruel. Otra cosa es si, con esos mimbres, realmente hay una solución práctica o si, como ha ocurrido hasta ahora, el problema se sigue eternizando.