Imagen virtual del proyectado nuevo hospital de Teruel
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Sociedad

El hospital más lento de España: 35 años esperando su primer ladrillo

Sin empezar las obras, el proyecto de nuevo hospital de Teruel ha costado más de 3 millones de euros en indemnizaciones

ZaragozaActualizado:

El proyecto del nuevo hospital de Teruel hace tiempo que ya es viejo. Casi historia. Es el palmario ejemplo de una cadena de despropósitos que bate récords: hace 35 años que en Teruel esperan el primer ladrillo del prometido nuevo hospital, aún no han arrancado las obras y no se sabe cuándo lo harán; pero las demoras, retrasos y rescisiones de contratos ya han costado más de 3 millones de euros.

A esta cifra a la que hay que sumar el coste de redacción de proyectos: el primero que se encargó –y se pagó– quedó descartado unos años después; el segundo, pagado hace años, fue presentado en 2008 y aún no se ha ejecutado. Además, ha tenido que modificarse en dos ocasiones, con un sobrecoste de más de 200.000 euros. Y las obras siguen sin empezar.

Ahora, una sentencia ha dado la razón a la constructora Acciona y condena al Gobierno aragonés ha indemnizarle con 3,3 millones de euros por haberle rescindido el contrato hace ahora un año. Pero no es la primera vez que ocurre, porque la lista de fiascos que rodean a este proyecto vienen de lejos.

Desde el primer Gobierno de Felipe González

En 1982, tras llegar Felipe González a La Moncloa, el Ejecutivo socialista decidió rescindir el primer contrato que se firmó para construir un nuevo hospital para Teruel, que sustituyera al «Obispo Polanco» –el que sigue dando servicio a la población en la actualidad–. El Gobierno de Suárez había sacado adelante el proyecto, había adjudicado las obras y se habían iniciado. De ellas se encargó la antigua constructora Laing. Pero, tras el cambio de gobierno, el PSOE dio carpetazo al proyecto, lo dejó aparcado y paró las obras. El Estado indemnizó por ello a Laing. Primera «factura» por obras sin haber colocado ni un ladrillo del pretendido hospital de Teruel.

Pasaron los años y, en 2005, el entonces presidente de Aragón, el socialista Marcelino Iglesias, anunciaba un nuevo proyecto de hospital para Teruel. Se presentó tres años después, en 2008. Su redacción costó un millón de euros.

Se eligió un terreno con alto riesgo sísmico

Pero Iglesias dejó el Gobierno regional en julio de 2011 sin que las obras de construcción del nuevo hospital se hubieran adjudicado. A Iglesias le sustituyó Luisa Fernanda Rudi (PP). Para entonces el trámite de licitación de obras estaba en marcha, y unos meses después se adjudicaron a Acciona.

Pero enseguida afloraron nuevos problemas. Uno de ellos, de seguridad sísmica: el Gobierno de Iglesias había elegido para el nuevo hospital unos terrenos que diversos informes técnicos advirtieron que eran muy vulnerables ante el riesgo de terremotos. El Ejecutivo de Rudi optó por suspender los trámites, ordenar que no comenzaran las obras y encargar una readaptación del proyecto. Nueva factura.

Cuando el proyecto se reajustó, hace ahora un par de años, aparecieron nuevos problemas. En este caso las tensas discrepancias entre el Gobierno aragonés y Acciona. Monetaria discusión.

Rescisión, pleito y sentencia multimillonaria

Ante el rifirrafe, el Ejecutivo de Rudi decidió rescindir el contrato con Acciona. Lo acordó a primeros de 2015, pero la rescisión del contrato no se formalizó hasta finales de junio, cuando el Gobierno aragonés ya estaba en funciones y el PP sabía que iba a ser sucedido, pocos días después, por el PSOE de Javier Lambán con apoyo de la Chunta, Podemos e IU.

Acciona se negó a dar por rescindido el contrato sin más, así que emprendió una batalla judicial para exigir que se le resarciera. Ahora ha llegado la sentencia, que cifra en 3,3 millones de euros la indemnización que el Gobierno aragonés le tendrá que pagar a Acciona por haberle quitado el proyecto de construcción del pretendido nuevo hospital de Teruel.

Mientras tanto, las obras siguen sin fechas. A estas alturas, 35 años después de que se proyectara un nuevo hospital para Teruel, ni se sabe cuándo llegará el primer ladrillo. El actual Gobierno regional del PSOE ha encargado una nueva modificación del proyecto constructivo. Otra factura añadida.