Pintadas en una carretera del Pirineo francés para protestar por la suelta de más osos pardos. «Guerra declarada», reza la pintada sobre el asfalto
Pintadas en una carretera del Pirineo francés para protestar por la suelta de más osos pardos. «Guerra declarada», reza la pintada sobre el asfalto - Afp
Sociedad

La «guerra del oso» rebrota en el Pirineo tras 22 años de rifirrafes entre España y Francia

La introducción de nuevos ejemplares en el lado francés pone en pie de guerra a los agricultores de la Cordillera. Los ganaderos aragoneses han sufrido más de 80 ataques de osos en 10 años

ZaragozaActualizado:

La «guerra del oso» ha rebrotado en el Pirineo por la decisión del Gobierno francés de introducir nuevos ejemplares en su lado de la Cordillera, en la zona vecina del Somport aragonés. La decisión ha puesto en pie de guerra a los ganaderos del Pirineo galo, pero también a los de la vertiente española. La controversia viene de lejos y hunde sus raíces en 1996, cuando comenzó un programa de reintroducción de osos pardos en el Pirineo, importándolos de Eslovenia.

Francia ha liderado este programa. Lo hizo incluso con apoyo financiero de la Unión Europea. Pero el asunto derivó en rifirrafes entre la población de las zonas afectadas -especialemente los ganaderos- y la Administración. Siempre fue asunto espinoso, pero más aún cuando esos rifirrafes empezaron a ser políticos, entre administraciones a uno y otro lado de la cordillera. Así viene ocurriendo, sobre todo, desde que las introducciones de osos en el lado francés se empezaron a hacer sin el beneplácito del lado español –y a menudo sin siquiera consultar o informar previamente a las autoridades esapañolas-. Esto es lo que ha vuelto a ocurrir ahora y lo que ha generado airadas quejas.

El Gobierno aragonés ha hecho saber a las autoridades francesas y al propio Gobierno español su «malestar» por la actitud de la Administración gala. Recuerdan que soltar un oso en el lado francés es hacerlo en todo el Pirineo. La experiencia así lo demuestra: los animales no conocen fronteras y, pese a ser introducidos en la vertiente francesa, a menudo acaban asentándose o frecuentando el lado español de la Cordillera.

Desde el Gobierno aragonés aseguran que asisten con «preocupación y contrariedad» a estas nuevas sueltas de osos por parte de Francia. La Administración aragonesa se queja de «falta de información», denuncia que la «reintroducción unilateral (por parte de Francia) es insostenible», y subraya que no se pueden ignorar «las consecuencias que puede tener en Aragón».

Los ganaderos del Pirineo aragonés llevan años criticando estas políticas de reintroducción del oso que afecta de lleno a su actividad. Las propias estadísticas oficiales lo constatan, y eso que en estos registros no entran todos los ataques de osos denunciados por ganaderos. La Administración autonómica aragonesa considera probados 86 ataques de osos a rebaños del Pirineo aragonés en los diez últimos años, con unas pérdidas que superan los 60.000 euros. Pero estos son solo los ataques admitidos oficialmente por la Administración. Los ganaderos dicen que son muchos más. Han denunciado un total de 102 ataques desde 2007, varios de ellos en lo que llevamos de 2018. El pasado verano, por ejemplo, un pastor tuvo que enfrentarse a un oso para poner a salvo a su rebaño de ovejas.

Ahora, la introducción de otras dos osas por parte de Francia no ha hecho más que reavivar la polémica, esa «guerra del oso». Una de esas sueltas se efectuó este jueves y la otra se anuncia inminente, en medio de importantes medidas de seguridad para hacer frente a las movilizaciones de protesta lideradas por ganaderos franceses de la zona.

Hasta la fecha, hasta estas nuevas sueltas, en el Pirineo hay censada una población de 45 osos pardos, que se distribuyen mayoritariamente en el Valle de Arán y en los valles franceses del Pirineo central. En el tramo aragonés de esta cordillera se ha instalado «Sarousse», una osa que Francia soltó en 2006 y que optó por pasar la frontera y habitar en la Alta Ribagorza. Además de esta osa, en el Pirineo aragonés también se producen incursiones esporádicas de osos instalados en diversos puntos de esta cadena montañosa.