Colegio de los escolapios de Alcañiz, en el que estuvo destinado un acusado de abusos sexuales
Colegio de los escolapios de Alcañiz, en el que estuvo destinado un acusado de abusos sexuales
Sociedad

Los escolapios habilitan un mail para denunciar abusos sexuales cometidos por sus religiosos

La medida ha sido adoptada tras destaparse los abusos cometidos en Alcañiz (Teruel) por un escolapio que falleció en 1990

ZaragozaActualizado:

Los escolapios de la provincia española Emaús –abarca 18 comunidades y colegios repartidos por Aragón, La Rioja, Navarra, el País Vasco, Soria y Andalucía- ha habilitado una dirección de correo electrónico para denunciar abusos sexuales cometidos por miembros de esta congregación. El mail (conocerlaverdad@escolapiosemaus.org) ha sido difundido por esta orden religiosa a través de un comunicado firmado por el responsable de esta demarcación española, Jesús Elizarri.

En el mismo comunicado hace pública «autocrítica» por cómo actuó la congregación tras destaparse un caso de abusos sexuales cometidos en Alcañiz por un escolapio que estaba destinado en esa localidad turolense hace más de 35 años. Fue en 1983 cuando trascendió que ese sacerdote había abusado de dos niñas que pertenecían al grupo de los Scouts de Alcañiz (Teruel).

El acusado, el escolapio Enrique Latorre, estuvo destinado en Alcañiz durante un cuarto de siglo, hasta que en 1983, cuando fue trasladado por su congregación a raíz de aquel escándalo. Durante años ejerció también como organizador del grupo Scout de esa localidad turolense, por el que pasaron cientos de niños y adolescentes. Y, al parecer, supuestamente había accedido a esas dos niñas en el grupo Scout. El caso ha puesto sobre la pista de otros presuntos abusos cometidos por el mismo sacerdote durante años a otros niños.

Ahora, a través del comunicado que acaba de difundir el provincial de la orden Jesús Elizarri, la congregación reconoce públicamente aquellos abusos cometidos por aquel sacerdote y lamenta que en su día no se actuara con más severidad contra el autor de aquellos abusos y a favor de las víctimas.

Aquel episodio se saldó con una solución en privado: se conminó al sacerdote a pedir perdón a las víctimas y a sus familias, y fue trasladado a un santuario de la provincia de Huesca, donde falleció en 1990.

Ahora, los escolapios asumen aquellos hechos y los censuran públicamente a través de este comunicado. En él, Elizarri expresa la «absoluta solidaridad y empatía con las víctimas», pero también una «inequívoca autocrítica de los procedimientos» aplicados «en aquellos años» tras conocerse los abusos cometidos por aquel sacerdote.

A renglón seguido, el provincial de los escolapios anima también públicamente a que todos aquellos que fueran víctimas o tengan información de hechos similares –cometidos por ese escolapio o por otros - lo comuniquen a esta orden religiosa. Para facilitar las denuncias han habilitado el buzón electrónico conocerlaverdad@escolapiosemaus.org, «donde libremente se pueden remitir informaciones significativas que nos ayuden a desvelar otras situaciones similares que, por muy dolorosas que sean, es preciso reconocer».

En la misma nota se subraya el compromiso de la congregación para perseguir «actitudes y hechos absolutamente reprobables que traicionaron el compromiso que históricamente hemos tenido y tenemos de protección y acompañamiento integral de los niños, niñas y jóvenes que nos han sido confiados». E insiste Elizarri que van a «redoblar nuestra actitud de escucha, atención, apertura y prevención» contra los abusos sexuales.