El extesorero del PP Luis Bárcenas, durante la comisión de investigación de Les Corts Valencianes
El extesorero del PP Luis Bárcenas, durante la comisión de investigación de Les Corts Valencianes - Mikel Ponce

La trama Kitchen captó a siete confidentes para espiar a Bárcenas

Villarejo, el Gordo y el chófer del extesorero firmaron recibos de fondos reservados

MadridActualizado:

La trama de la operación Kitchen para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas no solo involucró a policías de la Dirección Adjunta Operativa y de la Comisaría General de Información, sino que éstos a su vez captaron a confidentes para acceder a la información y los audios que buscaban. Los datos de ese operativo «nunca se judicializaron», como recoge el último auto dictado por el magistrado que instruye el caso Tándem, Manuel García Castellón. Por el momento están imputados en esta pieza el excomisario José Manuel Villarejo, el comisario Enrique García Castaño, alias el Gordo o Big, el comisario Andrés Gómez Gordo (actual jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana de Alicante), el ex director adjunto operativo Eugenio Pino y el ahora policía y entonces chófer de Bárcenas, Sergio Ríos.

Fueron ellos y quizá alguno más quienes se encargaron de captar a informadores externos para controlar los movimientos de Bárcenas y recuperar documentos y grabaciones que el extesorero tenía en su poder y que afectarían al PP y a algunos de sus dirigentes, incluido el propio Mariano Rajoy.

Topos desconocidos

Tanto Villarejo como García Castaño reconocieron ante el juez haber intentado contactar con Sergio Ríos, chófer y hombre de confianza del político. Pero Ríos no fue el único que colaboró con el operativo de Kitchen a cambio de dinero (en su caso se baraja una cifra de 48.000 euros a cargo de los fondos reservados de la Secretaría de Estado de Seguridad). Al menos otras seis personas del entorno de Bárcenas tuvieron algún papel, según fuentes de la investigación.

Entre esos topos estaba la asistenta que trabajaba en la casa de la familia; el portero de un edificio de la calle Velázquez donde la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, se dedicaba a trabajos de restauración y venta de arte; un pintor uruguayo que compartía este espacio con ella ocasionalmente y un preso de la cárcel de Soto del Real, ingresado en el mismo módulo que el tesorero cuando entró en la cárcel como preventivo. Hay al menos otros dos confidentes que permanecen en el anonimato.

«De los indicios recopilados hasta el momento, se conoce que en dicha operación han participado funcionarios adscritos a la sazón (años 2013 a 2015 aproximadamente) a la Dirección Adjunta Operativa del CNP así como a la Comisaría General de Información, existiendo la constancia de colaboradores o informadores, alguno de los cuales recibía una remuneración periódica a cambio de la información facilitada», señaló Interior en un informe enviado al juez José de la Mata que investiga la caja B del PP.

En el registro del chalé de Boadilla del Monte del comisario Villarejo los investigadores hallaron recibís firmados por Sergio Ríos de 2.000 euros, lo que aparenta ser un pago mensual y fijo de Interior. El exchófer, que tras este trabajo como confidente ingresó en la Policía Nacional con más de cuarenta años, negó en su declaración ante García Castellón haber cobrado dichas cantidades y aseguró que el dinero se repartía y que él percibía menos de 500 euros cuando se le pagaba. Una insinuación de que los fondos reservados además de haber tenido un fin supuestamente ilícito ni siquiera llegaron completos a su destino final.

Responsabilidades políticas

Fuentes de la investigación sospechan que se trata de una maniobra exculpatoria para rebajar su eventual responsabilidad, si bien no descartan que quienes le pagaban pudieran haberse apropiado de parte del dinero.

El magistrado destaca en su último auto que la colaboración entre Villarejo y García Castaño si en otras piezas investigadas podía limitarse a un «apoyo logístico», en el caso de Kitchen «presenta una coordinación en el tiempo que le sitúan muy próximos a una organización delictiva».

El juez tiene en su poder desde finales de diciembre el informe enviado por Interior en el que consta lo hallado sobre la operación Kitchen, que era materia reservada, incluidos varios recibos firmados por Sergio Ríos, el exchófer; José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño tras cobrar fondos reservados para ese operativo, según las fuentes consultadas por ABC.

El magistrado sigue investigando cuántos policías participaron en el dispositivo, qué fondos se utilizaron y si la cúpula política del Ministerio, presidido por Jorge Fernández Díaz y con Francisco Martínez en la Secretaría de Estado, autorizó dichos pagos a sabiendas de su fin ilícito.