La líder de la oposición en Cataluña recuerda a Torra que la república no existe
La líder de la oposición en Cataluña recuerda a Torra que la república no existe - Inés Baucells

Torra se dota de un cuerpo de seguridad propio, el «mismo modelo de los estados»

El Área de Seguridad Institucional también vigilará el edificio del Palau de la Generalitat

BarcelonaActualizado:

«El mismo modelo que tienen los estados». Con esas palabras justificó ayer el gobierno catalán la creación de una nueva Área de Seguridad Institucional que tiene el objetivo de coordinar y garantizar la seguridad del presidente de la Generalitat, los expresidentes de la institución así como del titular del departamento de Presidencia. Fue precisamente la consejera al cargo de este departamento, la también portavoz Elsa Artadi, la que dio cuenta de la reordenación de esta área, tras la reunión que mantuvo ayer el consejo ejecutivo.

Además de la seguridad de la cúpula del Govern y de los expresidentes, la nueva área tiene también por objetivo planificar e implementar medidas para garantizar la protección del personal y las instalaciones del Palau de la Generalitat, que se han reforzado de manera reciente, por ejemplo con la instalación de un pilón en su puerta principal en la fachada de la plaza de Sant Jaume de Barcelona para impedir un posible acceso descontrolado de un vehículo. Cataluña, como el conjunto de España, se encuentra en un nivel de 4, sobre 5, de alerta antiterrorista.

«Replica el modelo español»

Según trascendió ayer, el nuevo departamento de Seguridad Institucional se nutrirá del personal de los Mossos d’Esquadra adscritos al Departament de Interior dirigido por Miquel Buch, que es el competente en materia de seguridad ciudadana en Cataluña.

Con esta medida, Torra se dota de un cuerpo de seguridad específico y propio, una medida que desde el gobierno catalán se justifica por el trato «diferenciado» y de mayor «sensibilidad» que requiere la presidencia de la Generalitat. Desde el ejecutivo se asegura que la seguridad tanto de Quim Torra como de los consejeros y del edificio del Palau han estado por completo garantizados, pero que es necesario en aras de una mayor operatividad y «flexibilidad» dotarse de esta nueva estructura. «Es el mismo modelo que tienen los Estados. Se replica el mismo modelo, por ejemplo, que tiene el Estado español», añadió Artadi.

No fue el único cambio anunciado ayer. El ejecutivo de Torra modificará su organigrama, confirmando que la influencia del expresidente Carles Puigdemont se mantiene intacta en el núcleo duro de su predecesor. Josep Rius, quien fuese jefe de gabinete del exmandatario fugado será relevado Joan Ramon Casals, alcalde de Molins de Rei, absolutamente alineado con la política y directrices que emanan de Waterloo. La figura de Casals no destacaba más que la de cualquier otro alcalde hasta que en la turbulenta asamblea de julio fue el ariete con el que, desde la distancia belga, Puigdemont fulminó a la hasta entonces coordinadora general Marta Pascal. El pasado septiembre, Casals se mostraba partidario de «cerrar fronteras» con España: «Que ellos sufran, y nosotros a exportar». Su antecesor, Josep Rius, podría arropar ahora a la consejera Elsa Artadi en su paso a la política municipal.