Patxi López, en una rueda de prensa posterior a una reunión de la Mesa del Congreso en la XI Legislatura - Jaime García
Presidencia del Congreso

¿Qué tiene que pasar para que el presidente del Congreso sea del PP, del PSOE, de Podemos o de C's?

Entre las cuatro opciones principales a dirigir la Cámara Baja, son muchas las cábalas que podrían desembocar en la presidencia de uno u otro candidato

MadridActualizado:

El próximo martes 19 de julio se reunirá el Congreso de la XII Legislatura a partir de las 10:00, en una sesión en la que se eligen al presidente y demás miembros de la Mesa de la Cámara. Además, cada uno de los diputados acatará la Constitución.

A día de hoy, aún se mantiene la incógnita de quién ocupará la presidencia del Congreso de los Diputados y se contemplan diversas opciones, por las cuales cualquiera de los cuatro partidos más votados podría situar a uno de sus parlamentarios al frente de la Mesa.

Opción 1: presidente del PP

Los populares son los únicos que aún no han oficializado un candidato a dirigir el Congreso, aunque en las últimas horas ha resonado el nombre de María Dolores de Cospedal como posible apuesta del partido liderado por Mariano Rajoy.

La vía más rápida para una presidencia del PP es el apoyo del Partido Socialista. Con el PSOE votando a favor del candidato presentado por el PP, no habría suma de votos que impidiese su nombramiento.

Otra alternativa sería el apoyo de Ciudadanos y la suma de un mínimo de siete abstenciones, lo cual evitaría que cualquier otro candidato obtuviese mayor o igual número de votos. Para ello podrían darse las abstenciones de PNV y Coalición Canaria o la abstención del Partido Demócrata de Cataluña. Esta última llegaría si se les permitiese formar grupo propio en el Congreso, algo, sin embargo, con lo que no está de acuerdo Ciudadanos.

El Partido Popular, por último, también rubricaría a su candidato en caso de que el PSOE no se sumase a Unidos Podemos o si cada partido se inclinase por su propio aspirante.

Opción 2: presidente del PSOE

El PSOE presentará como candidato a presidir el Congreso a Patxi López. A éste le avalan su templanza y su experiencia adquirida —ya en este puesto— en la breve legislatura anterior.

Para que López repita como presidente del Congreso, una de las opciones es que se reedite el pacto alcanzado en enero tras las elecciones del 20-D. Es decir, Ciudadanos apoya a Patxi López a cambio de que el PP no presente candidato pero que ostenten la mayoría de miembros de la Mesa el Partido Popular y el de Albert Rivera.

Otro cauce que podría tomar la elección del presidente del Congreso, que parece ser el más probable en estos momentos, es que Ciudadanos opte por el candidato del PSOE —pese a que el PP presente al suyo propio— y que Podemos renuncie a su candidatura con tal de que no salga el pretendiente popular.

La última alternativa para los socialistas sería un apoyo de Podemos y que la formación naranja no se decantase por el postulante del PP.

Opción 3: presidente de Podemos

Xavier Domènech, de En Comú Podem, se ha postulado como candidato a presidir el Congreso de los Diputados con el aval de Unidos Podemos.

Para que se plasmase su elección sólo hay dos posibilidades. La primera, que fructificase la alianza propuesta con PSOE, ERC, CDC y PNV —que superaría los votos conjuntos de PP y Ciudadanos— y, la segunda, muy improbable, que no haya acuerdo con los partidos nacionalistas pero sí entre PSOE y Podemos y que, a la vez, no lo haya entre Ciudadanos y PP.

Opción 4: presidente de Ciudadanos

Finalmente, la última opción es que se elija un presidente de Ciudadanos. Los de Albert Rivera presentarán como aspirante a Ignacio Prendes, exdiputado con UPyD y Secretario Segundo de la Mesa del Congreso en la XI Legislatura.

Las opciones de Prendes pasan por un apoyo del PP y que no salga adelante la alianza de izquierdas y nacionalistas. El PSOE podría además optar por el candidato de Ciudadanos —más digerible que uno del PP— antes que por el de Podemos.

También se vería beneficiado el miembro presentado por Ciudadanos con los votos socialistas si el PP no postulase a ninguno de sus filas.

Por último, con el aval del PSOE y un candidato presentado por el PP, Podemos debería elegir entre apoyar a Prendes o no votar en su favor, lo que repercutiría positivamente en el PP.