El silencio de Rivera no sofoca el incendio interno de los presuntos fraudes en primarias

En el intento de pasar de puntillas por la gravedad del presunto pucherazo castellanoleonés,...

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En el intento de pasar de puntillas por la gravedad del presunto pucherazo castellanoleonés, Albert Rivera sólo emite silencio. No hay respuestas del presidente de Ciudadanos. En el partido defienden una democracia interna que a esta hora arroja una dimisión, la del ya ex responsable de Comunicación de la formación naranja en Castilla y León, Pablo Yáñez, y ninguna aclaración sobre quién está detrás de los 81 votos fraudulentos. Ni siquiera sobre si el dimisionario fue el responsable del escándalo. Nada. "No voy a decir absolutamente nada sobre los procedimientos, sobre las investigaciones" ha prometido el diputado Toni Roldán en una comparecencia pública en el Congreso. Sólo se evidencia que la apuesta del aparato, Silvia Clemente, suena ya a pasado. El presente es Francisco Igea, el candidato no favorito de la cúpula naranja. En paralelo a la polémica, los fichajes siguen. Ahora con el objetivo de ganarse el voto gitano. Albert Rivera ha presentado en un acto en Madrid a Sara Giménez, prestigiosa abogada de etnia gitana a quien el líder de Ciudadanos ha ofrecido en público ser la primera mujer gitana del Gobierno de España. Giménez irá en las listas de Madrid. Pero ése es un golpe de efecto que fracasa en su misión de hacer desaparecer las dudas sobre las primarias del fin de semana pasado. Ahora las preguntas surgen en Cantabria con José López Martínez, uno de los candidatos que se enfrentó a Félix Álvarez en esa comunidad autónoma, denunciando también irregularidades en el proceso, y que Álvarez es el candidato impuesto por Rivera.